El principio del tiempo / Opinólogía / 5 claves para la reducción del homicidio en México y en América Latina

5 claves para la reducción del homicidio en México y en América Latina

Por: Aram Barra


América Latina tiene 47 de las 50 ciudades más violentas del planeta. De las 250 ciudades con más de 250 mil habitantes en la región, 175 tienen más de 25 homicidios por cada 100 mil habitantes. Todavía hoy, en América Latina se ubican 8 de los 10 países con más homicidios en el mundo.

Sin embargo, no todo son malas noticias. Según un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, el Instituto Igarapé y el World Economic Forum, hay algunos puntos clave que varios de nuestros países pueden impulsar para revertir y cambiar esta dinámica.

FOTO: laprensa.com.ni
  1. Como con todo problema, lo primero es reconocer que tenemos un problema

La semana pasada escribí sobre la clara relación que existe entre la política de prohibición de drogas y los crímenes de lesa humanidad en México. La respuesta del gobierno federal dista mucho de reconocer la dimensión del problema. Muy por el contrario, se apuntan dedos y se reparten culpas, se dan excusas mientras se minimiza el rol que el Estado mismo ha tenido en la alza de la violencia, ya sea por acción o por omisión. Y sobre todo, no se rectifica el camino con respecto a las políticas que contribuyen al fenómeno.

  1. Es necesario avanzar en la regulación legal de las drogas.

A 8 meses de que la Suprema Corte expusiera un fallo que ha dado pie a un apasionado y escrupuloso debate público sobre el tema, el poder ejecutivo y el poder legislativo siguen sin poder ofrecer ninguna respuesta. La iniciativa de Peña Nieto fue efectivamente desarticulada por las bancadas conservadoras del PAN y del PRI en el Congreso. Los jóvenes siguen llegando por cientos a los ministerios públicos del país, detenidos por posesión simple de marihuana.

O en otras palabras, todos parecen estar de acuerdo con que México debe establecer un mercado regulado de marihuana pero nadie se atreve a agarrar al toro por los cuernos e impulsar una política responsable en la materia. Esta misma semana se piensa aprobar en el periodo extraordinario del Congreso únicamente la importación de medicamentos farmacéuticos. Una propuesta deslavada que mucho se aleja de lo que se ha discutido y de lo que se necesita.

Mientras tanto, las cárceles se siguen saturando, los pacientes siguen sin acceso a sus medicinas, y las organizaciones del crimen organizado se siguen peleando las plazas del país.

FOTO: cupihd.org
  1. Debemos sustentar nuestras políticas y programas de seguridad pública en datos y evidencia.

Por decenas de años México, América Central y del Sur utilizaron ampliamente el derecho penal para reprimir y encarcelar como medio para controlar la violencia criminal. Estas políticas y programas, coloquialmente llamados de mano dura, emprendieron una guerra contra el crimen mediante la aplicación de métodos de tolerancia cero.

¿El resultado? Una expansión masiva de la policía (y los guardias privados), legislaciones draconianas, sentencias desproporcionadas y, obviamente, el hacinamiento de nuestras prisiones. El enfoque militarizado penalizó y estigmatizó a grandes sectores de la población y creó el contexto propicio para una violación sistemática de derechos humanos.

Todavía hoy, menos del 6% de las intervenciones que se llevan a cabo en el campo de seguridad y justicia en América Latina y el Caribe se basan en alguna evidencia concreta de su efectividad. La gran mayoría de los programas y políticas son meras ideas en el aire, invenciones.

  1. Responder mejor a los lugares donde se concentra la violencia, echando mano de información geográfica, demográfica y el comportamiento.

En América Latina, casi la mitad de la violencia homicida se concentra en jóvenes de entre 15 y 29 años. Los polígonos donde sucede están en general bien identificados. Esta información es crítica para reformar los servicios policiales y sociales, así como nuestras intervenciones para la reducción de homicidios.

Para observar un verdadero avance en este sentido es necesario entender que debemos reducir la delincuencia al mismo tiempo que mejoramos nuestro sistema de justicia penal. Estos son dos pasos íntimamente relacionados entre sí.

En el caso de México, la entrada en vigor del nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio el próximo 18 de junio debe ir cercanamente acompañado de una despresurización del sistema carcelario, así como de la proporcionalidad de penas y la utilización de medidas alternativas de justicia.

  1. Reforzar la cohesión social e inversión en las zonas más marginadas de nuestros países.
FOTO: rt.com

La restauración de parques, escuelas, centros comunitarios y de salud debe ir acompañado de políticas de redistribución del ingreso y de oportunidades de desarrollo. Pasemos de la criminalización de la juventud a su inserción educativa y laboral. Esta no es para nada una tarea fácil, sin embargo, en lugar de apartar a los más vulnerables, es necesario apostar a la generación de un sentido de pertenencia comunitario, un sentido de responsabilidad compartida.

Hoy es el mejor momento para empezar a olvidarnos de las políticas de seguridad basadas en la retórica de la mano dura y de volver a invertir en nosotros mismos.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Aram Barra

Internacionalista por la UDLA México y maestro en política y administración pública por New York University y University College London. Actualmente se desempeña como consultor independiente en temas de salud, seguridad y derechos humanos.

Te puede interesar

#Opinólogo

Creo estar de luto

Comparte en WhatsApp Ha pasado más de una semana, desde entonces no he escrito mi ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>