El principio del tiempo / Opinólogía / AMLO y el acoso periodístico

AMLO y el acoso periodístico

Por: Noé Mijangos



Luego de su tercera participación en elecciones, Andrés Manuel López Obrador confía en que su designación en las urnas se encuentra lista para ser aplaudido como el probable vencedor. La tarea del periodismo de opinión, nunca antes había sido tan contrastante como la de ahora, pues los candidatos o se dejaban llevar en un juego de las ocurrencias o de plano, irrumpían en una alternativa que iba entre la falsedad, el aburrimiento o la ira. Los analistas mediáticos preferían a los novatos, candidatos recién creados, a quienes se les podía detener ante una pregunta improvisada, alterarles su discurso o ser tan perspicaces como fuera posible, para emular la astucia de la zorra ante un cuervo cuyo talento se vanagloriaba para caer ante la ridiculez de la entrevista a modo.

Fotograma entrevista de Milenio Televisión
Fotograma entrevista de Milenio Televisión

Editorialistas como Carlos Marín, que en el periodismo escrito de opinión ya se previene contra todas las amenazas que se susciten en el futuro, hace de la plática alternativa una comisión de las letras en donde los notables que gobiernan se afiancen en franco conflicto de interés con la República de las letras. El periodismo de opinión es un espacio en donde se deben permitir las más sobradas vaguedades, en tanto la reinserción de planteamientos incomodos recupere la plenitud de las expresiones que se compenetren en la realidad y la asertividad ciudadana. Si bien el arribismo de izquierda es ampuloso y se hace presente con alevosía ante la más nimia motivación de los opinadores públicos, sobre todo cuando AMLO es provocado, al periodismo de opinión también se le motiva a tolerar la presencia de un invitado como López Obrador con el reconocimiento que ha cuajado y que se ha ganado luego de enfrentarse en dos contiendas presidenciales en donde el triunfo se le escapó por desgano o por apreciación rupturista.

Si bien Andrés Manuel no se calla cuando se le propone, ante un debate televisivo como el que propició Milenio, tampoco se le debe comprometer a una entrevista estructurada, como si fuera un personaje irreconocible o llano como lo puede ser un candidato que recién terminó de hacerse ante el registro que las autoridades electorales tasan como legales. Margarita Zavala fue rebatida ante una entrevista que Jorge Ramos en Univisión demostró en un interés tan distante como si sólo se tratara de un buró de preguntas en vez de corroborar datos duros, si a una investigación preliminar debía atenerse la invitada. Jorge Ramos ante esta postura, peca de nacionalista recalcitrante apreciando a su querido México desde la distancia. Esa manera de colocar la entrevista ante un experimento de desatención, con tal de ganar adeptos entre los espectadores incautos, también podría ser una manera de esquivar el deber que el periodismo de opinión ha asistido desde que la expresión fue quehacer libertario en las constituciones modernas.

El periodista de opinión pudo ser en el pasado un corresponsal o un académico, por poner ejemplos realistas, pero para convertirse en editorialista, tuvo que afinarse el sentido común, ampliar las miras de participación discursiva, invocar el sentido crítico, aceptar la discrepancia, atestiguar que la cumbre de la plática puede cambiar de rumbo cuando un entrevistado no se adecua a la entrevista convencional, curiosear con la mente ocupada de razones, de razonabilidad, antes que ser únicamente racional.

Fotograma entrevista de Milenio Televisión
Fotograma entrevista de Milenio Televisión

La entrevista de Milenio en donde participaron aparte del propio Marín, Juan Pablo Becerra-Acosta, Azucena Uresti, Héctor Aguilar Camín, Jesús Silva-Herzog Márquez y Carlos Puig, musitó una idea de pregunta atenta del panel integrado y una dispendiosa concentración de la charla de parte de López Obrador. Lo que pudo alterar la suave distancia entre la amena charla y el desarreglo decoroso de ganar perdiendo, se vivió en la figura de Carlos Marín, que recalcaba lo que buena parte de la opinión pública sabía, conocía, ha sabido apreciar. Marín fue víctima del cliché televisivo, en donde se dio a la tarea de secundar lo que hubiera sido mejor explicado con una intervención sin prejuicios, fluyendo de manera desinteresada y dejando la apreciación general en la opinión pública.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Noé Mijangos

Profesor universitario, reseña libros (en castellano) de última generación y promotor de jornadas universitarias de divulgación. Articulista en diarios y revistas especializadas. Citadino por devoción, provinciano por vocación. Sugiere debates sobre temas relacionados con: desarrollo sustentable y sostenible, ecología pedagógica, derechos humanos, turbocapitalismo, desterritorialización e hiperconsumo.

Te puede interesar

#Opinóloga

Nuestra incipiente democracia

Comparte en WhatsApp El pasado triunfo electoral ha provocado una ola de emociones y acciones ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>