El principio del tiempo / Sin categoría / Carta a Alejandro Gutiérrez

Carta a Alejandro Gutiérrez

Por: Démian Cortés


Estimado Alejandro Gutiérrez,

Tuve la oportunidad de leer tu artículo de opinión titulado “Lo que No es el amor lésbico-homosexual en tiempos de Francisco” (http://themexicantimes.mx/lo-que-no-es-el-amor-lesbico-homosexual-en-tiempos-de-francisco/) publicado en Mexican Times. Me tomé la libertad de escribirte esta carta con la intención de explicar por qué tus comentarios son discriminatorios y poco atinados.

En primer lugar, te recuerdo que el matrimonio igualitario no es un supuesto, es una realidad legal. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha reiterado, en repetidas ocasiones, la constitucionalidad de las uniones entre personas del mismo sexo. A través de su jurisprudencia, la SCJN menciona que aquellos códigos civiles que establecen el matrimonio únicamente como la unión entre el hombre y la mujer resultan discriminatorios “pues excluyen injustificadamente el acceso a parejas homosexuales que están situadas en condiciones similares a las parejas heterosexuales”. ¿Qué quiere decir esto? Que ninguna legislación local o estatal puede prohibir el acceso al matrimonio basándose en las preferencias sexuales de los ciudadanos, ya que esto implica una violación a sus derechos.

FOTO: esdiario.com.mx

Por su parte, el presidente Enrique Peña Nieto, en el marco del Día Internacional en contra de la Homofobia y Transfobia (17 de mayo), firmó dos iniciativas para que todas las personas puedan contraer matrimonio, independientemente de sus preferencias sexuales (reforma al artículo 4 constitucional), y para eliminar del Código Civil Federal cualquier práctica discriminatoria.

En segundo lugar, el matrimonio es una construcción social, y como tal no se encuentra “en la misma naturaleza del ser humano”, como tú mencionas. Al igual que los códigos de vestimenta, el matrimonio NO es producto de la naturaleza, sino una construcción sociocultural asociada al comportamiento que la sociedad espera según el sexo. Lo que SÍ es parte de ella, es la homosexualidad, presente en numerosas especies animales. Desde primates, pasando por aves y hasta delfines, la homosexualidad en el reino animal contribuye a varios fines, como el establecimiento de relaciones sociales y jerárquicas, así como en los procesos de crianza.

En tercer lugar, te recuerdo que en México y el mundo, diversos grupos religiosos se han pronunciado a favor de la diversidad sexual; tal es el caso de Guimel, organización que apoya a las personas LGBT (incluidos sus familiares y amigos) dentro de la comunidad judía en México y cuyo líder, Eli Nassau, portó un kipá arcoíris en su reunión con el presidente Peña Nieto el pasado 17 de mayo.

FOTO: enlacejudio.com

¿Y qué me dices de las iglesias en Estados Unidos que se han pronunciado a favor del respeto y la inclusión de sus seguidores, como es el caso de la Unitarian Universalist Association y la United Church of Christ? De acuerdo con una encuesta del Pew Research Center titulada “Where Christian churches, other religions stand on gay marriage”, una gran mayoría de ciudadanos protestantes en Estados Unidos (62%) están de acuerdo en que gays y lesbianas se casen, en contraste con aquellos que se oponen (33%). Un número similar (63%) declara que “no hay conflicto” entre sus creencias religiosas y la homosexualidad”.

Por otro lado, mientras revisaba tu cuenta de Twitter, noté que en tu avatar apareces junto al escudo de las Naciones Unidas. Celebro que compartas mi admiración por tan importante organización. Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme si estás consciente que la ONU aboga constantemente por el respeto a los derechos y libertades de la comunidad LGBTTTI y que condena cualquier tipo de discriminación y violencia en su contra. De hecho, México presentó su solicitud para unirse al Grupo Núcleo de Naciones Unidas sobre los derechos de la comunidad LGBTTTI hace unas semanas.

Alejandro, como ves, el mundo está cambiando. Pequeñas (pero significativas) muestras de respeto y tolerancia se abren paso en una realidad que muchas veces parece sacada de una película de terror. Los medios de comunicación constantemente nos recuerdan los horrores que el ser humano puede cometer en nombre de Dios y la religión. Ante este escenario, no puedo dejar de preguntarme ¿por qué te empeñas en describirnos como “una minoría que quiere darse a sus antojos, vicios y perdición”? ¿O acaso exigir y hacer respetar mis derechos como ciudadano de este gran país representa una transgresión a la vida cristiana?

Constantemente me cuestiono por qué la sociedad intenta separar aspectos intrínsecos en el ser humano como lo son la fe y la sexualidad. ¿Acaso no es posible conciliar mi relación con Dios y con mi orientación sexual? Te soy sincero, Alejandro, no soy filósofo, tampoco teólogo y menos católico. Sin embargo, de lo que sí estoy seguro, es que soy una persona que cada día encuentra su propia espiritualidad en los detalles más pequeños de la vida y que tiene la fe suficiente para creer que la sexualidad y la religión no son mutuamente excluyentes. Te invito a dar un paso más allá de la ignorancia y reconocer que hay de todo en la viña del Señor.

Atentamente,

Démian Cortés

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Te puede interesar

#Opinólogo

Pride 2018

Comparte en WhatsApp Junio es el mes del orgullo LGBT. Aquel que conmemora las protestas ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>