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Cerith Wyn Evans: la electricidad hecha arte

Por: Citlaly Aguilar



Este fin de semana terminó la exposición del artista inglés Cerith Wyn Evans en el Museo Tamayo, la cual reunió doce piezas del también cineasta. Las obras de Wyn Evans se caracterizan por interactuar con el espacio donde son montadas, además de construir conexiones lingüísticas y sensoriales con el espectador.

¿A qué me refiero con la última aseveración? Cerith hace instalaciones que juegan con textos, sombras e iluminación, haciendo que la experiencia estética no sea transparente ni sencilla, sino que debemos dejarnos decir algo por las piezas más allá de lo evidente. Es muy similar cuando nos enfrentamos al arte abstracto: La figuración desaparece y es entonces que las formas, colores y composición son las responsables de establecer un diálogo con nuestra mente, es ir a lo más básico: a nuestras sensaciones, pensamientos y experiencias. Dicho de otra manera: la abstracción nos obliga a despojarnos de la facilidad que nos otorga lo representativo, y zambullirnos en nuestros símbolos y significados más profundos.

Foto: Citlaly Aguilar
Foto: Citlaly Aguilar

La primera sala nos sitúa ante tres piezas que están conformadas por tubos de luz neón, son esculturas abstractas conformadas por líneas que flotan en el amplio espacio de la galería. Para Wyn Evans la luz neón es un rasgo recurrente en diversos artistas contemporáneos desde la segunda mitad del siglo XX ¿La razón? La expresividad que brinda y que es un elemento que simboliza la tecnología y el periodo sociohistórico en la que estamos situados, donde la electricidad es un recurso básico para nuestro estilo de vida: “De alguna forma todos estamos enchufados y el mundo se acaba cuando a tu celular se le termina la batería”[i].

No debemos olvidar que el arte siempre será un testimonio del contexto en el que está siendo producido, y el que esta clase de esculturas sean ahora tan recurrentes, no es por una cuestión de decadencia, sino que habla de la sociedad en la que nos hallamos actualmente: Tenemos un vínculo muy poderoso con la tecnología, la cual nos ha modificado la relación que tenemos con el mundo. Es así que estar en esa primera sala, con esas 3 piezas no debe interpretarse como un encuentro banal, sino como un reflejo de nuestra época.

Además, esas líneas neón ¿No pueden ser vistas como una danza, como un símbolo de algo más complejo? Cabe trasladarnos a diversas manifestaciones del arte tradicional como en Mesoamérica, Oceanía, África, donde una gran parte de obras están constituidas por un código muy elaborado y abstracto que impide conocer a ciencia cierta cuál era su significado.

En una segunda sala hay una instalación compuesta por unas palmas y unas lámparas que reflejan la sombra de las primeras en la pared. Algunas personas podrán decir ¿Cómo puede ser eso arte? Pero reflexionando un poco, ¿Acaso el cine no es un juego de sombras e imágenes proyectadas? Se vuelve a la idea que el arte no puede tomarse de manera literal, eso sería demasiado ingenuo. El arte es una re-configuración del mundo, es una re-presentación que nunca será aquello que está evocando.

Foto: art-agenda.com
Foto: art-agenda.com

Otras dos piezas interesantes son las que emulan textos, una de ellas es E=C=L=I=P=S=E que ubicaron en el patio interior del museo, así que los visitantes podían disfrutarla desde que entraban al recinto. La misma arquitectura del museo Tamayo permitía observar diferentes matices de la obra, simbolizando las fases que tiene un eclipse. A su vez otra instalación rezaba: “Aquí el espacio se transforma en tiempo”, algo que nos ubica en la condición temporal de los seres humanos: Somos seres sujetos al tiempo y partir de las narrativas, de los símbolos y de nuestras acciones lo podemos hacer patente.

Foto: landingmx.org
Foto: landingmx.org

Es así que Wyn Evans juega con el espacio, con el lenguaje, con la poesía y los objetos para obligar al espectador a un choque obligatorio con lo que está contemplado, como él mismo asevera: “¿Acaso no tenemos la responsabilidad de tener la mente abierta y llegar a un punto de conexión, aunque este punto no sea un acuerdo”[ii].

No es tarea fácil enfrentarse a lo abstracto, estamos acostumbrados a que el arte sea semejante a la realidad, de ahí que existan tantos detractores sobre esta clase de manifestaciones artísticas, pero si le damos una oportunidad y abrimos nuestra percepción vamos a sorprendernos gratamente de lo que podemos experimentar ante obras como las de Cerith Wyn Evans.

[i] Wyn Evans Cerith (2018) Entrevista realizada para el folleto sobre la exposición de Cerith Wyn Evans. Museo Tamayo. México.

[ii] Ídem.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Citlaly Aguilar Campos

Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM. Ha participado en grupos relacionados con estudios hermenéuticos y su relación con el arte y la imagen. Colabora en diversas publicaciones y congresos en la actualidad. Profesora por la Universidad del Valle de México Realiza una estancia postdoctoral en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

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