El principio del tiempo / Opinólogía / ¿Cómo hacer eficaces a los derechos humanos?

¿Cómo hacer eficaces a los derechos humanos?

Por: Carlos López Kramsky



En una tercera entrega de estas reflexiones sobre el estado de los derechos humanos es importante analizar los mecanismos que garantizan su cumplimiento, es decir, toca el turno de estudiar las dificultades que existen para que las denominadas “garantías” de estos derechos sean eficaces. Como ya hemos señalado en los dos textos anteriores (Repensando lo derechos humanos y Repensando los derechos humanos: armonización legislativa), los derechos humanos están consagrados en diversos cuerpos jurídicos, ya sea internacionales como los tratados o, nacionales, como la Constitución y las leyes.

Siguiendo a Luigi Ferrajoli, la existencia de previsiones normativas sobre los derechos humanos, es decir, que existan leyes y normas que los reconozcan, es una primera garantía para su vigencia y eficacia, pues sin estos dispositivos no sería posible exigir su cumplimiento. No obstante, la existencia de un artículo en la ley que nos reconoce un derecho no es suficiente para que en la vida real podamos obligar a un tercero, en especial a las autoridades, a respetarlo.

Foto: eluniversal.com.mx
Foto: eluniversal.com.mx

Hace falta un elemento adicional que Ferrajoli denomina garantías secundarias, las cuales no son más que los mecanismos (procedimientos, juicios, acciones, etcétera) que la ley establece para que la persona pueda exigir el cumplimiento de un derecho. En México existen dos muy importantes que están prácticamente divorciados: los jurisdiccionales (los que se siguen ante un juez) como el juicio de amparo, y los no jurisdiccionales (los que se tramitan ante una institución distinta a los jueces), como las quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y las comisiones estatales de derechos humanos.

En nuestro país ambas opciones están separadas conceptualmente y no existe interacción entre ellas, lo que me parece un error mayúsculo. Explico: la CNDH es un mecanismo autónomo de defensa de derechos humanos, lo que le da mucha legitimidad, pero en caso de encontrar violaciones a derechos humanos emite recomendaciones no vinculantes (no obligatorias en su cumplimiento) a la autoridad que violó el derecho; en general, no cuenta con “dientes” para hacer cumplir sus recomendaciones, pues ello depende, en gran medida, de la voluntad de quien violentó la prerrogativa. Por otro lado, el juicio de amparo se consideró durante más de un siglo como el mecanismo de control de legalidad y constitucionalidad de los actos de las autoridades, pero sus sentencias no implicaban un reconocimiento de una violación a derechos humanos, sino solamente de la violación de una garantía.

Foto: vallartaopina.net
Foto: vallartaopina.net

En la actualidad, los jueces de distrito están resolviendo cada vez más casos en los que reconocen violaciones a derechos humanos y, en consecuencia, emiten sentencias que obligan a reparar dicha violación. Esto es así porque el juicio de amparo amplió considerablemente sus límites y ahora es un medio de defensa ante violaciones a este tipo de derechos.

Lo mejor de ambos mundos podría resolver muchos problemas, ya que si las recomendaciones de la CNDH que no fueran aceptadas y cumplidas pudieran ser sometidas al Poder Judicial, vía amparo por incumplimiento, las víctimas tendrían una vía para poder reclamar eficientemente la reparación del daño por dichas violaciones. La dinámica judicial derivada de la reforma constitucional del año 2011 nos está conduciendo a una convergencia material entre ambos mecanismos, lo más inteligente sería empezar a pensar las reformas constitucionales y legales que permitan una mejor protección de los derechos humanos.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Carlos López Kramsky

Abogado, Maestro en Derecho Constitucional y Doctor en Derecho por la Universidad Marista, Campus Ciudad de México; tiene estudios de maestría en Derechos Humanos y Democracia por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO); diplomado en Análisis Político por la Universidad Iberoamericana y en Diversidad Cultural, Políticas Públicas y Derechos de los Pueblos Originarios de México, por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Ha sido catedrático en diversas universidades, asesor legislativo y servidor público en el Gobierno Federal.

Te puede interesar

#Opinólogo

¿Importa quién defiende los derechos humanos?

Comparte en WhatsApp La última parte de esta serie de textos sobre los derechos humanos ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>