El principio del tiempo / Opinólogía / #DesdeLaParticular Campañas y comunicación política

#DesdeLaParticular Campañas y comunicación política

Por: Diego García



Hoy en día debido a que vivimos en un mundo cada vez más dinámico y cambiante, los procesos electorales, necesitan ser cada día más competitivos, más definidos en término de sus estrategias en campañas electorales, por lo que están siendo desarrollados por profesionales que, en tiempos de antaño, no se vinculaban a dicha actividad, como es el caso de los comunicadores, ingenieros en sistemas, publicistas, especialistas en marketing, entre otros; todo ello, debido a que el carisma de los líderes, candidatos, dejó de marcar la hoja de ruta, de grabar su impronta como único factor determinante para salir airosos de una elección en todos sus niveles.

Lo que está ocurriendo, es demostrable, si se examina, por ejemplo, el número de consultoras que, en diferentes países, como México, Chile, Argentina, Colombia, España, o, de habla inglesa, como Estados Unidos, entre otros, se encargan del diseño, estrategia, manejo del entorno, de las redes sociales, de los medios de comunicación masivos y metodologías de la comunicación en campañas electorales.

Es por ello que el marketing político electoral se ha posicionado como elemento inamovible e indispensable para el juego democrático de la libre elección en los últimos años, sin embargo, el simple ejercicio de la comunicación política a secas, es aún más compleja que definirla en pocas palabras, ya que su definición, debe ser capaz de dar cuenta de una propiedad fundamental de la disciplina, a saber, que con ella se logra comprender, percibir y, en momentos cruciales, puede modificar el comportamiento colectivo, desde el cotidiano hasta las relaciones más intrincadas posibles, a través de mecanismos que podrían comenzar en la participación de los electores, activismo político y otros espacios de presión social.

Foto: gobernatia.com
Foto: gobernatia.com

La estrategia, en dicho sentido, es considerada el punto de inicio, la piedra de toque de las campañas. El proceso de diseño y maquetado de las decisiones en materia de estrategia, es un trabajo conjunto, trazado por un molde que se constituye desde la imagen del candidato, considerando, además, componentes como los fenómenos políticos, económicos, sociales y culturales del momento, así como desde el estudio exhaustivo de las fortalezas y debilidades del candidato y sus oponentes.

La estrategia electoral debe evitar concentrarse en la opinión pública, y debe, por tanto, interpretar los múltiples datos e informaciones que proporcionan los electores a través de cada vivencia política, económica, social, cultural, entre otras., lo que permitiría generar un diagnóstico más preciso y una idea profunda del escenario político a enfrentar.

No existe una estrategia perfecta, por lo que está expuesta a diversos costos, no solo económicos, sino también políticos, es por ello que se debe estructurar con base a diversos escenarios, ya sean adversos o favorables, permitiendo potenciar las fortalezas del candidato o las posibles debilidades de los adversarios tras la elección de la decisión más óptima, en definitiva, la que represente menor pérdida para el candidato.

La estrategia no cumple su cometido, si no representa, cabalmente, las aptitudes del candidato, ni mucho menos, si no se internaliza como propia, por parte del candidato, el mensaje tras la campaña.

La meta es alcanzar el cargo de elección popular, a fin de cuentas, ganarle al adversario, sin embargo, debe ser capaz, más allá de ello, de incluir, en cada discurso, meeting, arenga, etc., momentos propios del país, su historia, idiosincrasias, problemas sociales, pudiendo inclinar la balanza, de momentos, a su favor.

Imagen: marketingdirecto.com
Imagen: marketingdirecto.com

Varios candidatos se plantean incluso como objetivo simplemente realizar un buen papel y con ello, utilizar la elección para posicionarse dentro del espectro político, lo que le podría brindar bases más concretas en futuros procesos electorales. Aquí, se hace fundamental el papel de los asesores y consultores políticos, ya que son ellos los encargados de trabajar, junto al candidato, los objetivos fundamentales dentro de una estrategia electoral. Si dicha conversación no se da con la premura necesaria y con la rigurosidad que merece, el costo político puede ser mucho mayor del esperado.

La imagen y el concepto de la campaña es fundamental, ya que con ella se genera el argumento, el discurso capaz de captar mayor cantidad de seguidores de una idea, un proyecto político en específico, sin dejar espacio a especulaciones o vacíos respecto a lo que el candidato busca durante su posible mandato, independientemente de los recursos con los que se cuenten y las circunstancias que rodeen, posteriormente, su mandato. Si en el proceso ocurren errores, la campaña electoral comenzará debilitada, ya que las inexactitudes serán divulgadas en cada discurso, afiches públicos, slogans en los medios y demás actos públicos, dañando, por ejemplo, la credibilidad del candidato. Estas dispersiones son enemigas de la buena estrategia político-electoral, ya que permite que se instalen múltiples conceptos que terminan por generar confusiones en el electorado, además de malgastar tiempo, recursos económicos y humanos.

Dentro de los tópicos que aventajan, según la opinión de la sociedad, a ciertos candidatos, es decir, la elección del tema, puede circunscribirse los discursos en torno a la inseguridad, la educación básica y superior, reformas constitucionales, desempleo, política exterior, entre otros, sin embargo, no representa, en sí, una primacía para considerar un discurso apto de otro, que, por el contrario, no lo está.

La mayoría de los consultores políticos, prefieren cumplir con al menos tres características bases que den espacios a inclusión de otras que vayan acordes a la personalidad del candidato, el tipo de campaña, objetivos, y que, además, brinde solidez a la estrategia: ser percibido como importante, relevante, para el electorado objetivo, de lo contrario no captará la atención de los votantes.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Diego García

Maestro en Administración Electoral. Con más 20 años de experiencia en la administración pública. Se desempeña como secretario particular del Consejero Presidente del Instituto Electoral del Estado de México. Autor de diversos artículos sobre comunicación política, elecciones y participación ciudadana. Universitario y fan de la disciplina del futbol americano como estilo de vida.

Te puede interesar

#Opinóloga

¿Qué México entrega el presidente Peña?

Comparte en WhatsApp Conforme a lo establecido en la Constitución Política, el secretario de Gobernación, ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>