El principio del tiempo / Opinólogía / #DesdeLaParticular Es tiempo de hacer

#DesdeLaParticular Es tiempo de hacer

Por: Diego García



Hace unos días traía en la mente la pregunta sobre quien, en una situación específica, tendría que cargar con la culpa o por lo menos con el señalamiento y la vergüenza pública derivado de un acto de corrupción; si bien es cierto que existen diferentes actos de corrupción, en todos los diferentes niveles de la sociedad, desde “acuerdos” entre grandes corporaciones y las principales cabezas de los gobiernos en los que se mencionan cantidades estratosféricas, hasta el clásico cajón de escritorio o ventanilla donde un billete de cincuenta pesos puede agilizar o conseguir el visto bueno para un trámite de lo más sencillo. Todo es corrupción y por lo tanto los que participan de uno u otro modo en ella, son corruptos, así de fácil.

Foto: milenio.com
Foto: milenio.com

Sin importar las variantes que pueden existir, como que el servidor público gana muy poco dinero como sueldo y ante sus necesidades se ve casi obligado a aceptar la “dadiva” que le ofrece el poderoso particular; o caso contrario, el pobre ciudadano que requiere la liberación de algún trámite y está dispuesto a pagar con tal de agilizar y no detenerse por algún requisito “sin importancia” y que es importante señalarlo, muchas de esas veces el requisito puede ser una fotocopia, un comprobante, algo que cuesta muy poco o nada, pero la decidía, la pereza mental, la ignorancia o el ‘valemadrismo’ hacen que erogue una cantidad muy superior con tal de no hacer las cosas como se deben.

También muchos actos clasificados como de corrupción se dan exclusivamente entre servidores públicos quienes hacen arreglos para ver cómo sacar provecho personal gracias a su cargo, eso en mi opinión es robo, es abuso de confianza (hacia la ciudadanía) es no tener vergüenza.

En mis pensamientos aparecieron agravantes para quien proponía realizar el acto de corrupción y atenuantes para quien es tentado por la opción, – a lo mejor tiene una situación familiar de emergencia y con la “dadiva” sale del apuro, pensé, y así diferentes posibles situaciones que pudieran justificar el acto. Después de varias opciones caí en cuenta que desde mi perspectiva no hay justificación alguna y tan culpable es uno como el otro, el particular o el servidor público, hemos llegado a un punto en el que tan normal y cotidianas vemos tantas cosas que ya hasta buscamos justificaciones para pensar o tener la sensación de que no esta tan mal.

Con esas ideas en la mente y un tanto asqueado y fatigado de ver y escuchar sobre la corrupción en todos lados, una situación me hizo pensar en otra cosa; en el cajero de un estacionamiento un hombre pago, recogió su boleto y se encamino a su coche, en eso uno de los trabajadores del estacionamiento tomo varias monedas que estaban en la charola del cambio y le grito al hombre quien ya estaba a unos 20 o 30 metros, no lo escucho y siguió su camino, el empleado de inmediato se echó a correr para alcanzarlo, puse atención para ver el desenlace, vi e interprete que ya casi por subir a su auto lo alcanzo y le estiro la mano para darle las monedas, el hombre saco dinero de la bolsa de su chamarra y lo conto, después de hacer algunas cuentas le dijo al empleado que no, que ese dinero no era de él, después de insistirle que contara bien el empleado se regresó al cajero con un gesto de extrañeza en su rostro, de verdad estaba seguro que el cambio era de aquel que ya se marchaba en su automóvil, con un poco de resignación todavía pregunto a dos personas que se alejaban del cajero si de casualidad no era de ellos el cambio y dijeron que no.

Mientras pagaban las personas que estaban delante de mí en la fila, escuche cuando alguien le pregunto al empleado que cuánto dinero era –refiriéndose al cambio sin dueño, dijo que treinta y cinco pesos y después menciono, y de verdad que lo hizo con tono de “pues ya ni modo”, mencionó que pues ya tenía para comer ese día.

Lo anterior me llevó a recapacitar, así como mi mente estaba saturada de pensamientos relativos a la corrupción igual están las noticias, las pláticas entre amigo o familiares, las redes sociales y casi todo en nuestra vida cotidiana, pero al igual que la situación antes descrita de vez en cuando alguien publica algo sobre algún policía que se encontró dinero y lo devolvió, un taxista que regreso a devolver el celular que se le había olvidado al pasajero, un bombero que cuido y dio de comer a una pequeña niña mientras los paramédicos atendían a su mamá.

Y se me ocurrió hacer una invitación no solo a llevar a cabo acciones como las descritas, se me ocurre que es tiempo de promoverlas, aplaudirlas, difundirlas a lo mejor con eso en el mejor de los casos nos contagiamos todos y empezamos a mejorar nuestras vidas y seguramente la de alguien más y si no, por lo menos es probable que cambie nuestra percepción de nosotros los ciudadanos para con nosotros mismos, la de los corruptos, políticos y empresarios tranzas que se compren unas zapatillas y que de puntitas se vayan a buscar donde esconderse.

Es hora de que los ciudadanos nos preocupemos por los ciudadanos, es tiempo de hacer y hacerlo bien.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Diego García

Maestro en Administración Electoral. Con más 20 años de experiencia en la administración pública. Se desempeña como secretario particular del Consejero Presidente del Instituto Electoral del Estado de México. Autor de diversos artículos sobre comunicación política, elecciones y participación ciudadana. Universitario y fan de la disciplina del futbol americano como estilo de vida.

Te puede interesar

#Opinólogo

Objetivos de la Estrategia Nacional del Blockchain

Comparte en WhatsApp Con base en los Planes Anticorrupción y de Austeridad del gobierno entrante, ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>