El factor Corral

Por: Fernando Belaunzarán


 

El cambio vende, llevarlo a cabo cuesta. Una cosa es decirle a la sociedad indignada con la situación lo que quiere escuchar y otra poner manos a la obra y enfrentar en serio a los intereses poderosos que se benefician con el estado de las cosas.

En realidad, lo común es buscar congraciarse con los ciudadanos a partir de los dichos, pero congeniar con los poderes fácticos en el terreno de los hechos.

Foto: periodicoelmexicano.com.mx
Foto: periodicoelmexicano.com.mx

La novedad con Javier Corral en Chihuahua es que está cumpliendo su compromiso de campaña de terminar con el Pacto de Impunidad y perseguir la corrupción sin importar el tamaño político de los implicados. ¡Y vaya que está pegando alto!

Estamos ante el hecho insólito de un gobernador que está dispuesto a sacrificar una buena relación con quienes manejan los recursos públicos por respaldar hasta las últimas consecuencias las investigaciones de la Fiscalía de su estado. Con los márgenes de discrecionalidad que tiene la Secretaría de Hacienda y la dependencia que las entidades tienen respecto al dinero que reciben de la federación, los mandatarios estatales de oposición suelen medir muy bien los callos que pisan para no ser castigados y optan por cultivar la amistad con los tecnócratas empoderados de dicha dependencia para contar con sus favores. El buen sentido lleva a preferir la zanahoria y eludir el garrote de quienes concentran el poder… a menos que se quiera acabar con esa perniciosa complicidad.

El régimen es sistémicamente corrupto porque la corrupción es fuente de financiamiento de la política.

Las elecciones competidas han hecho del dinero no fiscalizado un elemento fundamental de las campañas; por eso lo que se está develando en Chihuahua es un patrón, el modus operandi de la administración de Enrique Peña Nieto para desviar recursos del erario para el financiamiento electoral de su partido.

Estamos hablando de un golpe en la nariz a los métodos corruptos que se utilizan en la disputa del poder y que involucran a altos funcionarios y personajes del grupo gobernante. De ese tamaño es el tiro que se está aventando Javier Corral y de ese tamaño es la importancia que tiene para el país y su futuro. Eso explica las resistencias, obstáculos y sabotajes de la federación, el escalamiento de la violencia por parte de la narcopolítica que tejió complicidades con la pasada administración estatal y, por supuesto, la infame campaña mediática de desprestigio contra el valiente gobernador.

Foto: www.proceso.com.mx
Foto: www.proceso.com.mx

Enfrentar de esta manera al sistema rebasa a todos los partidos que en mayor o menor medida reproducen las mismas prácticas y trasciende al proceso electoral presidencial por más importante que éste sea. Quererlo reducir a una estrategia de campaña es una forma de minimizarlo y descalificarlo, de ahí que ésa haya sido la reacción del presidente Enrique Peña Nieto sin refutar uno solo de los señalamientos del gobernador Corral. ¿Y qué decir de los funcionarios de la Secretaría de Hacienda que se exhiben erráticos, se contradicen, engañan y acaban dando explicaciones absurdas como aquella del propio secretario González Anaya que aseguró que no tenían el número de cuenta?

A pesar de la desinformación promovida por el “nado sincronizado” de medios consentidos por la publicidad gubernamental, los datos oficiales despejan las dudas y le dan la razón a Javier Corral.

En lo único que ha cumplido la SHCP es en las participaciones que le obliga la ley y responde a una fórmula, lo que echa por tierra los supuestos recursos adicionales. En cambio, en los convenios se ve donde está el corazoncito del grupo gobernante y mientras el Estado de México es por mucho el que más recibe, Chihuahua es el último y vio reducido sus ingresos por esa vía en 30% en términos nominales respecto al 2016, es decir, sin calcular inflación. El manejo discrecional de los recursos públicos sí es un mecanismo de control del gobierno federal sobre los estatales y los 780 millones que no depositaron solo son un botón de muestra.

Que el tema rebase la coyuntura político-electoral no significa que partidos y candidatos lo ignoren y no tomen posición. De hecho, ya lo hicieron y harían bien algunos en rectificar. José Antonio Meade de plano tomó el camino de la complicidad con César Duarte, con el partido que lo postula y la corrupción e impunidad que les son históricamente consustanciales. Bueno, hasta llegó al extremo de hacer suya la disparatada denuncia de que Alejandro Gutiérrez, ex Secretario General adjunto del CEN del PRI, estaba siendo sujeto de torturas, lo cual ya fue desmentido por la comisión estatal de derechos humanos y el gobernador Corral de inmediato giró invitación a la CNDH para que certificara las condiciones del acusado.

La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, calificó a la investigación de mayor calado contra la corrupción desde el Pemexgate como “cortina de humo”. Desafortunada declaración para quienes dicen abanderar la honestidad y han sido cuestionados por incorporar a personajes polémicos de grupos de poder que antes combatieron, así como por el polémico ofrecimiento de “amnistía anticipada” que hizo su candidato, Andrés Manuel López Obrador, a corruptos y delincuentes en una promesa de borrón y cuenta nueva para que “lo dejen llegar”. Por su parte, en El Frente, aunque formalmente ha expresado su apoyo a Javier Corral, algunos de sus gobernadores han optado por descalificar las investigaciones y represalias, haciendo méritos con la SHCP para ser tratados bien, reproduciendo los usos y costumbres del régimen corrupto.

Que nadie se equivoque, el verdadero cambio de régimen pasa por esta batalla contra la impunidad y la corrupción. Javier Corral ha llamado a la movilización social y muchos lo acompañaremos en estos momentos cruciales. Es inadmisible que el gobierno de Enrique Peña Nieto sea omiso para girar la orden de captura con fines de extradición de César Duarte que tiene once órdenes de aprehensión libradas en el país. No han dado siquiera la cara para explicar su indolente actitud porque no hay otra explicación posible que la protección y complicidad hacia una pieza clave del mecanismo de corrupción política para financiar las campañas del PRI, expresión elocuente del Pacto de Impunidad amenazado desde Chihuahua.

Esto apenas comienza y la sociedad será clave para definir el desenlace. Por lo pronto, el mitin de la plaza del Ángel en Chihuahua deja en claro un hecho fundamental: Javier Corral no está solo.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Fernando Belaunzarán

Licenciado en Filosofía con Mención Honorífica por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM donde fue Consejero Universitario líder estudiantil del Consejo Estudiantil Universitario. Ex diputado federal de la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados, en la cual ocupó el cargo de Secretario de la Junta Directiva de la Comisión de Gobernación. Es Presidente del Grupo Organizador del Foro Internacional de Política de Drogas y es autor de los libros: "Tiempos Turbulentos", "Herejías políticas en momentos decisivos", "La Guerra de los Herejes" y "Herejía, Crítica y Parresía".

Te puede interesar

FOTO: Especial

Precandidatos presidenciales en México se alistan para carrera electoral

Comparte en WhatsAppGuadalajara, México, 12 Feb (AFP) – Los principales aspirantes a la presidencia de México, ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>