El principio del tiempo / Opinólogía / El feminicidio en México

El feminicidio en México

Por: Red Rotoño


El feminicidio en México: la práctica de la violencia extrema en contra de las mujeres

Cada vez son más los actos de protesta públicos en los que se denuncian los aberrantes asesinatos cometidos en contra de las mujeres en México. Las marchas efectuadas ante casos recientes y emblemáticos como el de Lesvy Osorio, la joven cuyo cuerpo inerte fue encontrado en Ciudad Universitaria de la UNAM, y Mara Fernanda Castillo, quien al tomar un taxi- Cabify- no llegó a casa al ser asesinada, saltan con indignación ante la mirada incrédula de quienes piensan que la libertad y los derechos de las mujeres ya están garantizados socialmente. En ambos casos, que por desgracia, no son los únicos, existe el recordatorio de que los esfuerzos por erradicar la violencia de género contra las mujeres son cada vez más urgentes.

Ante ello cabe recordar que el feminismo es la corriente teórica y política que analiza la situación concreta de las mujeres y devela las formas de desigualdad que ellas enfrentan ante los hombres. Para este paradigma la única manera de lograr que las relaciones entre las personas se modifiquen es tomando conciencia de que la feminidad y la masculinidad, es decir, las designaciones genéricas, son construcciones culturales, que al ser aprendidas, son susceptibles de transformación. En la medida que el feminismo logra mostrar que el género representa una limitación en la vida de las personas, va creando términos para demostrar las implicaciones profundas que tiene como parte de la exigencia social.

Marcha del 17 de Septiembre por Feminicidio de Mara Castillo/ foto de Fernanda Peñaloza, colaboradora de la Red Retoño.
Marcha del 17 de Septiembre por Feminicidio de Mara Castillo/ foto de Fernanda Peñaloza, colaboradora de la Red Retoño.

En este tenor, es evidente que al feminismo le interesa saber por qué y bajo qué condiciones las mujeres son asesinadas. Para ello, ha acuñado la palabra feminicidio, que permite explicar cómo el asesinato de mujeres tiende a poseer una especificidad ligada al género, es decir, al hecho de ser mujeres en la sociedad. Hasta hace un tiempo el término corriente para denominar al asesinato perpetrado contra una persona, al menos en el lenguaje jurídico, era el de homicidio. Sin embargo, el feminismo determinó que la noción de homicidio escondía el género de quien consumaba el asesinato, es decir, impedía saber si era mujer u hombre el agresor, así como el género de la víctima.

Infinidad de ocasiones se llega a decir que el feminismo concentra su atención en el asesinato de mujeres, cuando en la sociedad son generalmente más los hombres ultimados. Lo que el feminismo va a demostrar estadísticamente es que los hombres son asesinados por otros hombres, y que las mujeres son asesinadas por hombres. Lo cual ya determina el género del agresor. Por ello, el feminismo se niega a nombrar todo acto de asesinato como si fuera homicidio, y va a mostrar que el feminicidio explicita una relación desigual entre agresor y agredida.

El asesinato de mujeres, por su condición de género, ha sido un fenómeno que el feminismo ha intentado registrar históricamente. Uno de los acontecimientos que más ha reclamado la atención es la llamada “caza de brujas”; en los cuales las mujeres, por ser mujeres, han sido asesinadas –individual o colectivamente- bajo argumentos acusatorios de chamanismo o herejía. Pueblos enteros fueron en la antigüedad el escenario del asesinato sistemático de mujeres. Algo similar continúa sucediendo en los lugares donde el control natal es restrictivo y existe una marcada tendencia por procrear un hijo varón, antes que una mujer.

El feminicidio, para la teoría feminista, no puede ser leído fuera de los márgenes del orden patriarcal, es decir, fuera de prácticas culturales que valoran más la presencia masculina que femenina en el mundo. Una de esas prácticas es la misoginia, entendida como “el odio hacia las mujeres”, que socialmente se expresa en el vilipendio de lo femenino o todo aquello que tenga la pretensión de serlo. En la sociedad mexicana, por ejemplo, algunas de las maneras en que los hombres se descalifican mutuamente es feminizando al rival, o convirtiendo simbólicamente a su oponente en mujer. Así, frases del tipo: “eres una niña” o “pareces mujer”, continúan estando vigentes desde periodos de formación infantil que determinan la masculinidad como el género opresor.

La misoginia también ha sido reflexionada desde la antropología feminista como una de las causas que impide asumir colectivamente la empatía por la vida de las mujeres. El desprecio llega a ser tal, que incluso ante los casos de feminicidio muchos discursos anteponen la culpabilidad de las mujeres que la de los agresores, arguyendo cosas como: “andaba solita y de noche”, “llevaba minifalda” o hasta “ella se lo buscó”. La transmisión inmediatamente de la culpabilidad a las mujeres es un tema que el análisis antropológico no encuentra frente a otros grupos sociales; como los niños y los ancianos, que ante la muerte despiertan la indignación social antes que su rechazo y culpabilidad, como sucede con las mujeres.

Por otro lado, bajo la configuración del término feminicidio se presenta, desde la filosofía política, una crítica al poder Estatal. Al decir que si la ordenación de las agrupaciones humanas busca -en principio- la garantía de la seguridad, cuando ésta no se cumple entonces la figura estatal es ineficiente. Ante tal situación, algunas autoras han demostrado que el asesinato de las mujeres atraviesa invariablemente por la responsabilidad de las instituciones creadas y motivadas para brindar las condiciones propias del desarrollo humano.

Marcha del 17 de Septiembre por Feminicidio de Mara Castillo/ foto de Fernanda Peñaloza, colaboradora de la Red Retoño.
Marcha del 17 de Septiembre por Feminicidio de Mara Castillo/ foto de Fernanda Peñaloza, colaboradora de la Red Retoño.

El feminicidio existe porque la violencia de género contra las mujeres es patente. De tal modo que la violencia física, sexual, económica, patrimonial y psicológica es la antesala de los actos que desembocan en el arrebato de la vida a las mujeres. Teóricamente el feminicidio se entiende como la forma de violencia extrema que conjunta todas las demás, lo cual significa que las mujeres víctimas de feminicidio generalmente ya enfrentaron las otras formas de agravio, hasta llegar a un extremo, que es insostenible, para mantener la vida.

Como se puede observar el feminicidio sigue evidenciando la desigualdad genérica de las mujeres y de los hombres. En una cultura misógina como la nuestra, donde el asesinato de las mujeres es permitido y tolerado, se hace necesaria la denuncia y la comprensión crítica de las causas. Las marchas públicas ante los feminicidios están llevando a cabo la labor de no permitir el ocultamiento de esta práctica sistemática, arraigada en el machismo cultural. Además las protestas contra el feminicidio siempre están lideradas por mujeres feministas, lo que representa un problema para el orden patriarcal establecido; en principio, porque el feminicidio es un término producto de la investigación y reflexión feminista, que muestra, como se ha señalado antes, que el asesinato de mujeres está determinado genéricamente; y segundo, porque las marchas motivan el protagonismo femenino, situación que sigue molestando a muchos varones.

Nelly Lucero Lara Chávez es candidata a doctora en Ciencias Políticas y Sociales por el Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en las carreras de Comunicación y Antropología (UNAM). Ha impartido conferencias a nivel nacional e internacional sobre Género y Comunicación. Colabora para el presente artículo con la Red Retoño.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Red Retoño

La Red Retoño es un espacio de incidencia colectiva para prevenir, mitigar y atender los daños causados por la Delincuencia Organizada en México, desde una perspectiva de Seguridad Humana. A partir de 2015 las organizaciones responsables del proceso de dinamización, en colaboración con la representación de la delegación de la Unión Europea en México, emprendieron el proyecto “Red RETOÑO para la Prevención Social de la Delincuencia Organizada” orientado a generar una estrategia nacional frente al impacto de la delincuencia organizada en México, mediante el fortalecimiento, diversificación y generación de nuevas acciones de la Red RETOÑO.

Te puede interesar

#Opinólogo

Feminicidio

Comparte en WhatsApp Tenía 19 años, era una joven con liderazgo, con destrezas y habilidades ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>