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El mejor candidato del PRI no es priísta

Por: Erik Del Angel



Los movimientos al interior de los partidos, y entre ellos, para definir a su candidato a la presidencia en 2018 se encuentran en plena ebullición. A reserva de Morena, quien tiene candidato desde que ese partido se creó, PAN, PRD y PRI barajan distintas opciones para encontrar a su mejor perfil de cara a dichas elecciones.

Precisamente, esta semana el PRI está llevando a cabo su Asamblea Nacional para, entre otros temas, establecer las líneas para elegir aspirante a la presidencia. Estas discusiones son más relevantes que en otras Asambleas previas a la elección por la presidencia, ya que ese partido no tiene un candidato fuerte y competitivo. Comparado con otras fuerzas políticas, se aprecia que “la caballada del PRI está flaca”. Síntoma de esto es el gran número de nombres como posibles candidatos: Aurelio Nuño, Ivonne Ortega, Manlio Fabio Beltrones, José Antonio Meade, José Narro, Osorio Chong, entre otros.

Foto: proceso.com.mx
Foto: proceso.com.mx

De hecho, el precandidato mejor posicionado en las encuestas es el actual secretario de gobernación. No obstante, está lejos de Andrés Manuel e incluso de los punteros del PAN. Asimismo, Osorio Chong no se precia por ser un político carismático, con una imagen fresca. Como el segundo hombre al mando, cargaría con los negativos de la administración Peña Nieto y con sus propios “asuntos” del pasado. Es decir, Chong es un aspirante que difícilmente crecería más en la contienda presidencial. Por ello, el PRI requiere pensar nuevas opciones.

¿Y quiénes son las opciones distintas o frescas de ese partido? Precisamente, algunos perfiles que tienen una corta militancia o una militancia distante: José Antonio Meade y José Narro Robles. Ambos son los aspirantes menos priistas de la baraja, pero que por su trayectoria se convierten en posibles candidatos con gran potencial en 2018.

Foto: sdpnoticias.com
Foto: sdpnoticias.com

Pepe Meade ha recorrido gran parte de las secretarías de Estado, lo cual lo dota de experiencia probada. No cuenta con antecedentes de corrupción u obscuros. Se le reconoce por ser un funcionario profesional. Claro que estos elementos pueden servir como crítica al sostener que no es un político sino un funcionario, pero desde mi punto de vista, esto puede posicionarlo mejor de cara a la ciudadanía. Meade en el PRI se convierte en un candidato limpio, alejado de la corrupción que ha inundado ese partido en los últimos años, a su vez eficiente y joven.

Pepe Narro tiene muchos años como militante del PRI, aunque no la ha ejercido plenamente por sus responsabilidades en la UNAM, desde hace muchos años. Esto lo muestra, en cierta medida, como un priísta alejado de ese instituto político. El ex rector de la máxima casa de estudios goza de gran respeto en la opinión pública, también está libre de manchas en su trayectoria. Gracias a su quehacer universitario no es visto como un político sino como un hombre de ciencia y cultura. Narro sería un candidato identificado con la educación y con sentido social, así como poseedor de considerable prestigio ético.

De tal forma, los dos Pepes pueden ser candidatos que crezcan en la elección del 2018, perfile más competitivos, a los que será más difícil atacar ¿se imaginan a AMLO lanzándose contra Narro o a Margarita atacando a Meade? Sin embargo, cualquiera de los Pepes es débil por sí mismo, necesita a la estructura del PRI para crecer al no ser “políticos avezados”. El asunto es que la estructura del PRI no los quiere por considerarlos no parte de ellos. En últimas fechas diversos militantes de viejo cuño reivindicaron a los priistas de experiencia como perfiles para la candidatura presidencial.

A pesar de ello, en comisiones de la Asamble priísta se ha aprobado eliminar los candados para dicha candidatura, abriendo la posibilidad incluso a externos. Esta medida seguramente se aprobará en la reunión plenaria del día de hoy y da pauta a pensar que los priistas más poderosos saben que requieren a una opción renovada para la presidencial. Esto no modifica la visión del “priismo duro” frente a los Pepes, pero puede iniciar un proceso en el que entienda que también necesita una figura distinta para aspirar a ganar la presidencia, de lo contrario, corre mayor riesgo de perder el poder.

En suma, Meade y Narro necesitan a la estructura del PRI para ser candidatos fuertes a la presidencia y la estructura priísta los necesita a ellos para contar con un candidato sin antecedentes de corrupción, con buena opinión en sus círculos, un perfil distinto al del priista tradicional. Ya se verá si dentro del PRI alcanzan a entender esto.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Erik del Ángel

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM, donde fue Consejero Universitario y maestro en Historia Moderna y Contemporánea por el Instituto Mora. Cuenta con estudios en la Universidad de Texas y con el Diplomado Líderes Progresistas por la Fundación Friedrich Ebert. Ha colaborado en distintos medios como El Universal, La Silla Rota, Animal Político, Radio Fórmula Veracruz, entre muchos otros.

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