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El último balance, la decisión final

Por: José Manuel Delgadillo



El próximo domingo tomaremos la decisión final, dejaremos atrás 90 largos días de campañas, días llenos de momentos grises y negros, es por ello que hoy dedico estas líneas para realizar un último balance, aunque debo advertirle que esta campaña electoral nos ha dejado poco por lo que tenemos una gran responsabilidad de dar los siguientes pasos para seguir trabajando por el país que queremos todos los mexicanos.

Fuente: Twitter @STARTCUPSmx
Fuente: Twitter @STARTCUPSmx

Iniciaré con los focos rojos, uno de ellos, es la violencia como protagonista de estas campañas electorales, pues desde el inicio del proceso electoral y hasta el 12 de junio se registraron un total de 113 homicidios contra políticos y candidatos de acuerdo al Indicador de Violencia política en México 2018, elaborado por la consultora Etellekt, pero no sólo contra candidatos, también contra los ciudadanos, los niveles de violencia que se vive en el país son insostenibles; una de las funciones principales del Estado, como lo mencionaba Jacques Maritain en su libro “El Hombre y el Estado”, es velar por la aplicación y eficacia del ordenamiento jurídico, garantizando la paz y la seguridad jurídica, sin embargo nuestra realidad indica que el Estado ha sido rebasado, lamentablemente seguimos viviendo en el país de “aquí no pasa nada”, es por ello hoy México no quiere perdón, quiere justicia, requerimos con urgencia instituciones de seguridad y procuración de justicia autónomas, honestas, confiables y eficaces.

Otro de los negativos, sin duda, es la concentración de energía, tiempo y recursos en el ataque y denostación entre candidatos así como partidos políticos, sí, la llamada ‘guerra sucia’, ejemplo de ello es utilizar las instituciones del Estado –aquellas que creíamos imparciales- como la Procuraduría General de la República en contra del candidato antisistema, como es el caso de Ricardo Anaya, ello para “vencer al enemigo”; incluso podemos mencionar diversos casos de demandas o denuncias sin pruebas o utilizando como ellas, tan solo notas periódisticas o vídeos de dudosa procedencia, utilizando al Poder Judicial tan solo por el reflector de los medios así como persecución política.

Tanto las fake news en redes sociales como los escándalos acumulados de los políticos fueron sin duda temas que más sienten los mexicanos, escándalos como AMLO y su partido MORENA que más bien es la recolecta de lo que por tantos años combatió, el “PRIAN”; la entrega de contratos millonarios sin licitación que realizó López Obrador y que negó rotundamente; la austeridad republicana de la izquierda representada por Layda Sansores; Meade y los cuestionamientos de dónde estaba cuando pasó la Casa Blanca, la Estafa Maestra, los desvíos millonarios de SEDESOL y SEDATU, el Paso Express y muchos –muchísimos- casos más.

Aunado a lo anterior, en toda la campaña y en los tres debates, sin duda se han quedado cortas las propuestas, hace falta que trabajemos en el contenido de fondo sobre el rumbo que demanda nuestro país; tal vez uno de esos impedimentos fue el formato de los debates que propuso el INE donde por una parte, se asemejaba más una entrevista que el contraste de cuatro proyectos diferentes, por otra, donde resultó imposible transmitir una idea o propuesta –pregúntenle a AMLO– o inclusive propuestas que no se necesita estudiar derecho para saber que son imposibles de realizar o que van en contra de lo postulado por nuestra Carta Magna y Tratados Internacionales. Es de hacer notar que el más favorecido con estos tres debates fue Anaya, un joven inteligente y brillante, preparado así como contundente con cada señalamiento y propuesta.

Por estas prácticas, la sociedad está harta, está harta de que todos los días escuchemos en la televisión o la radio promesas y que pasando la elección no se concreten en acciones y mucho menos en beneficios, está harta de las instituciones que sirven a unas cuantas personas, está harta del Estado Fallido que ni si quiera puede procurar que el primero de julio todos salgamos en paz a votar. Hoy se siente la polarización de ideas, eres del bando de los buenos o de la ‘mafia del poder’, hay poca cordialidad entre adversarios electorales, poca tolerancia y por supuesto poca esperanza ante el próximo sexenio.

Sin embargo, no todo está perdido, dentro de las cosas positivas que nos dejaron las campañas es el interés de la ciudadanía de involucrarse en los asuntos públicos, la democracia participativa es esencial para seguir fortaleciendo e incluso complementar nuestra democracia representativa, creo firmemente que -como nunca-, la sociedad ha alzado la voz ante el hartazgo y la poca credibilidad de las instituciones del Estado, ante ello, estimada/o lector le pedimos que no deje de cuestionar, de exigir a sus gobernantes y de incidir en todas las decisiones, solo así lograremos realizar acciones que nos permitan velar por el bien común.

De igual forma celebramos el impulso al contraste de propuestas a través de los debates elaborados por el Instituto Nacional Electoral y cada uno de los organismos públicos locales electorales, sin duda fueron vitales para, en primer momento seguir construyendo ciudadanía y en segundo momento, -salvo la crítica que realizamos del formato-, fueron los primeros pasos para seguir abriendo foros, espacios para el debate franco y plural; por ello reconocemos el esfuerzo y seguiremos impulsando estos diálogos que son por y para la ciudadanía.

Por último, vuelvo a poner sobre la mesa la última reflexión, ¿es momento que la próxima legislatura del Congreso de la Unión legisle la segunda vuelta electoral?, insisto en que ello permitiría en cierta medida recuperar la confianza de los ciudadanos e incluso incentivaría su participación que dé legitimidad y representatividad al gobierno.

La elección del próximo domingo será entre dos opciones: las ideas viejas y fracasadas de López Obrador o las ideas innovadoras con visión de futuro de Ricardo Anaya; la construcción del país que queremos, del Estado de Derecho al que toda sociedad aspira, se compone por diversos actores desde la sociedad civil, académicos, intelectuales, ciudadanos hasta los políticos, edificado en un sistema jurídico constitucional, expresado en un ordenamiento normativo pero sobre todo a través del funcionamiento efectivo de sus instituciones, por ello y para ello tenemos una nueva oportunidad de tomar el camino de la consolidación de nuestra democracia, claro, con la exigencia de mejores prácticas de gobierno, mayor transparencia y rendición de cuentas en la función y en el servicio público pero para lograr lo anterior, el primer paso es que usted estimada/o lector, acuda a la cita que tiene este primero de julio en su casilla, necesitamos hoy más que nunca de unidad de voluntades, de paz y de justicia para cambiar el régimen que nos impide liberarnos y avanzar como Nación.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de José Manuel Delgadillo

Actualmente es diputado por la delegación Benito Juárez en la VII Legislatura, manteniendo una visión de servicio hacia la ciudadanía, es presidente de la Comisión de Asuntos Políticos Electorales, vicepresidente de la Comisión de Administración Pública Local, e integrante en otras 3 comisiones. Es licenciado en Derecho, ha ejercido su carrera tanto en el ámbito público como en el privado. Cuenta con una amplia experiencia parlamentaria, que le ha permitido colaborar durante 11 años en Cámara de Senadores, de Diputados y en la Asamblea Legislativa.

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