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Juan Luis Lagunas Rosales: precarización y estigma

Por: Luis Jaime Estrada


 

Mejor conocido como “El Pirata de Culiacán”, Juan Luis Lagunas Rosales era un joven sinaloense que, como muchos de su entorno, reproducían el estereotipo caricaturizado del “narcotraficante” como figura modélica de un estilo de vida derrochador, presuntuoso y lleno de riesgos: consumo incontrolado de alcohol, drogas y uso de armas de distintos calibres; todo lo cual, subía a la redes sociales en donde se hizo famoso por un video en donde se le observa bebiendo hasta caer inconsciente, mientras sus acompañantes lo graban y se burlan de él. A la fecha ya contaba con miles de seguidores en sus cuentas de Twitter, YouTube e Instagram.

A pesar de esta radiografía somera y un tanto burda, la cual ha sido el común de la mayoría de los medios que cubrieron su muerte, es fundamental detenerse unos segundos para analizar la situación más allá de la coyuntura y el espectáculo. Juan Luis Lagunas Rosales era blanco múltiples procesos estigmatización. Primero, la condición de abandono familiar que fortalece la necesidad de establecer grupos de pertenencia incluso a costa de arriesgar la propia vida; segundo, la situación de pobreza en la que vivía que fue aprovechada por quienes encuentran en el relato del “sicario exitoso” una forma de movilidad social, de ascenso y éxito manifestado en drogas, alcohol, armas, autos de lujo y prostitución; tercero, la complexión física que sumada a su característica forma de hablar hicieron de él una suerte de burla mediática, tanto para quienes forman parte del crimen organizado como para sus miles de seguidores que se entretenían mofándose de él.

Foto: enpareja.com
Foto: enpareja.com

De tal manera que alrededor del joven de Navolato, Sinaloa, existía todo un dispositivo de precarización tejido en torno a la estigmatización de la pobreza y el abandono familiar, así como un marcado racismo que hicieron de Juan Luis Lagunas Rosales un fenómeno viral llamado “El Pirata de Culiacán”, personaje de la crisis de nuestros días: violencia, autodestrucción y espectacularización de la decadencia a través de las redes sociales, la cual, es una cuarta forma de estigmatización porque su muerte no es llorada, no ha sido “digna de duelo”, sino que, una vez más, ha servido para la comidilla de los miserables:

“Se lo ganó”, “hay gente que sí merece morir”, “no se perdió nada”, “¿qué esperaban?”

Son algunos de los comentarios más comunes en redes; en otras palabras, José Luis Lagunas Rosales ya estaba muerto antes de que lo asesinaran el pasado lunes 18 de diciembre, y no por el video en el que insulta al líder de un grupo criminal en Jalisco, sino porque para la comunidad, la sociedad que cuida y protege, su vida no era digna de ser vivida, su vida no importaba y, ahora, su muerte no merece duelo.

La muerte de José Luis Lagunas Rosales debería ser un golpe en la cara para todos nosotros, un llamado de atención sobre lo que se está construyendo, ya no en lo profundo de la vida social, sino en las calles, en la vida cotidiana, a plena luz del día y en el circuito de la red virtual, muchas veces efímera, disocial, falsa e incluso, mortal.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Luis Jaime Estrada

Doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM, con estudios de investigación doctoral en el área de Sociología del delito en la Universidad de Salamanca, España. Colaboró en la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la SEGOB para la elaboración metodológica y conceptual del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia; y como asesor en materia de prevención del delito en la Jefatura del Estado Mayor Policial de la Ciudad de México. Actualmente es profesor-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y Director de Investigación Social en el Instituto Ciudadano para la Gobernanza Democrática S.C. Ha participado como ponente en diversos congresos nacionales e internacionales y ha escrito distintos artículos académicos en torno a la violencia y la inseguridad. Es autor del libro Violencia, discurso y simbolismo de crueldad.

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