El principio del tiempo / Opinólogía / La estrategia oculta

La estrategia oculta

Por: Aline Guzik Duno



Tal parece que en estos días existe un solo pensamiento que nos ata a la mayoría de los mexicanos (y no, no me refiero precisamente a que si nuestra Selección Nacional será capaz de derrotar a Alemania para después pasar a la segunda ronda en el Mundial de Rusia 2018): ¿quién va a ocupar la silla presidencial al terminar el mandato de Enrique Peña Nieto? Vivimos nuestro día a día bombardeados por noticias, resultados de encuestas, guerras sucias e inclusive memes de los tres contendientes en esta elección (porque uno claramente sobra) donde nadie, ni el más desapegado de esta preocupante situación, se logra salvar. La televisión, el radio, los periódicos, Twitter y Facebook nos ensordece con lo mismo de siempre: violencia, corrupción, inseguridad, Trump, TLC, etc. Sin menospreciar en absoluto (reitero: en absoluto) la importancia de estos temas, pues su magnitud nos produce un hoyo en el estómago a los ciudadanos de este país, hacen que también se queden fuera un abanico de temas en la agenda pública. Por eso, aprovecharé este pequeño pero invaluable espacio de libertad de expresión para abordar una estrategia poco utilizada, pero con gran potencial en la elaboración de la política pública: la cultura.

Cualquiera que se encuentre leyendo estas líneas (lo cual se agradece enormemente) se preguntará el porqué, si existen tantos temas prioritarios que debemos discutir, decido hablar sobre la cultura. La respuesta es sencilla: la cultura importa e importa mucho. Dentro del vasto universo de palabras, existe un número limitado con una definición tan moldeable como lo es ‘cultura’. La cultura es un derecho humano, es la historia de un país, es un espacio de libertad de expresión artística, es un sello de identidad, es un lenguaje, es una actividad de recreación sana, es un estilo de vida, es algo que se come, se escucha y se vive. Precisamente es en la flexibilidad de su significado donde reside la clave de su aprovechamiento. Para propósitos de este texto, la cultura se debe entender como una estrategia favorable en la política pública que propicia crecimiento económico y mejora la calidad de vida en nuestro país. 

Fuente: Forbes México
Fuente: Forbes México

La cultura garantiza crecimiento económico

Actualmente estoy leyendo un libro titulado The Nudge: improving decisions about health, wealth and happiness (algo así como el ’empujoncito’), el cual recomiendo ampliamente, escrito hace una década por Richard Thaler y Cass Sunstein, dos economistas que piensan al mundo como un lugar compuesto por dos tipos de personas: los humans, cuyas emociones son mayoritariamente las responsables de sus tomas de decisiones (es decir, yo) y los econs, que no escuchan nada más que la lógica, los números y datos duros. En estas líneas, me saldré de mi zona de confort para aterrizar a este segundo grupo con el fin de resaltar la importancia de las industrias culturales en el crecimiento económico del país.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía  (INEGI) en 2016 la cultura representó aproximadamente un 3.3 por ciento del PIB nacional[1]. Si bien aplaudo a esta institución por utilizar a las industrias culturales como indicador dentro de su metodología de medición del PIB, me parece que el dato que presentan se queda corto comparado con el verdadero potencial que tiene la cultura en nuestra economía. Ahora bien, utilizando una metodología apegada a los criterios de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual en donde se contabiliza el papel primordial que juega la actividad ilegal, informal y digital en el sector cultural, el Director General de la consultora The Competitive Intelligence Unit/ Nomismae y pionero en la investigación de economía cultural Ernesto Piedras, afirma que la industria cultural y creativa en realidad aporta el 7.4% al PIB nacional[2].

Los econs podrían argumentar que, a pesar de ser un número significativo, hay sectores de la economía nacional más ‘fuertes’ o ‘importantes’ con mayor capacidad de acelerar el crecimiento de la economía mexicana. Sin embargo, no toman en cuenta el siguiente punto: a diferencia de otras, la ventaja de las industrias culturales es que el insumo de la productividad, tal como lo expresa Piedras de manera muy acertada, es sencillamente la creatividad. A nuestro querido México, ¿cuándo le ha fallado la creatividad de su gente? Nunca. Entonces, la estrategia para utilizar a la cultura como motor de crecimiento económico es invertir en la infraestructura de la creatividad en el país, es decir, ampliar el marco legal existente para incluir los componentes de la economía cultural sombra, fomentar y proteger la producción hecha en casa, rediseñar el modelo económico aplicado a la cultura, educar al público mexicano para que aprenda a aprovechar los productos culturales, otorgar mayores oportunidades a los generadores creativos y modernizar a las instituciones de este sector. De esta forma, se impulsará una cadena productiva autosustentable y generadora de empleos que deje atrás ese 7.4 por ciento y lo estire a cerca de un 11 o 12 por ciento al PIB nacional.

La cultura eleva la calidad de vida de la sociedad

Me parece que, por varios años, el termómetro para medir el bienestar y calidad de vida de la población fue creado por los econs, quienes únicamente utilizaban al PIB y otros indicadores fríos en sus cálculos. Pero ahora un grupo de ‘humans’ de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico se manifestaron en este debate al crear el Índice para una mejor vida[3], una herramienta compuesta por 11 indicadores que la OCDE considera indispensables para medir el bienestar de un país, en términos de las condiciones materiales (empleo, ingresos, vivienda) y la calidad de vida (comunidad, educación, equilibrio vida-trabajo, medio ambiente, participación ciudadana, salud, satisfacción de vida y seguridad). La belleza de esta herramienta, además de humanizar la estadística, es que permite al usuario construir su propio índice en términos del indicador que considera más importante. Para propósitos de este ejercicio, cuyo fin es demostrar que la cultura es un componente muy poco aprovechado en la política pública para elevar la calidad de vida de la población, lo lógico sería pensar que le tendríamos que dar preferencia a la educación, pues es el tema tradicionalmente casado con la cultura. Sin embargo, me aventuraré a hablar sobre una conexión poco explorada pero que considero extremadamente valiosa: el peso de la cultura en políticas de salud.

¿Cómo se compara México con otros países de la OCDE en términos de salud?  Fuente: elaboración propia, Índice de Mejor Vida de la OCDE
¿Cómo se compara México con otros países de la OCDE en términos de salud?
Fuente: elaboración propia, Índice de Mejor Vida de la OCDE

En los últimos años y hasta hace poco, he tenido el privilegio de trabajar en una institución pilar de la política social en nuestro país: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Fue ahí donde se me generó la curiosidad por examinar más a fondo la relación existente entre la cultura y salud y qué mejor que aprovechando la plataforma de una institución que ofrece servicios médicos, entre otras prestaciones, a un universo de aproximadamente 74 millones de personas y que además cuenta con un acervo cultural prodigioso. Benito Coquet, Director General del IMSS entre 1958-1964 y una de mis respuestas a esas preguntas de “¿qué personaje de la historia de México te gustaría conocer?”, es considerado el arquitecto de la política de bienestar social integral del IMSS. Muy adelantado a su época, la visión de Coquet fue urbanizar las políticas de salud de forma que un hospital o clínica del IMSS se construyera cerca de recintos culturales, principalmente, los teatros. Coquet le apuntó a ofrecer espacios de recreación sana a derechohabientes y público en general, principalmente trabajadores, como una prestación adicional en forma de actividad de esparcimiento sano después de su jornada laboral. En ese momento no se podía pensar en el IMSS sin sus teatros.

Tiempo después, las prioridades del IMSS se reformularon a sanar financieramente al Instituto y mejorar los servicios médicos. Hoy en día, se cuenta otra historia pues el Instituto nuevamente ha impulsado la inserción del arte y la cultura bajo el modelo preventivo de salud. Así nació la estrategia IMSS Cultural, cuya visión es mejorar la cohesión social y ampliar las oportunidades de acceso a la cultura. Dicha estrategia se compone de dos acciones claves: la primera es un ciclo constante de exposiciones artísticas y la segunda es la Gira IMSS Cultural Teatros 2017 y ahora 2018, proyecto insignia de la agenda cultural del IMSS, cuyo objetivo es potencializar el uso de 12 teatros del IMSS (compuesta por 38 recintos, convirtiéndose en la red más grande en América Latina). Así se cumple con la doble función de ofrecer a los ciudadanos una actividad recreativa a precios accesibles y diseñar un modelo auto-sustentable de generación de ingresos.

La estrategia IMSS Cultural de utilizar el arte y la cultura como actividades que coadyuvan a mejorar la salud emocional y mental de las personas es un método que también ha generado interés en el campo de la investigación de salud pública en países como Estados Unidos. De hecho, un artículo titulado “La conexión entre el arte, la curación y la salud pública: una revisión de la literatura actual”[4] elaborado por la Revista Americana de Salud Pública (American Journal of Public Health) sirvió como un parteaguas para crear una base más sólida de investigación e idealmente generar mayor interés en el tema. Dicho texto encontró que existe una correlación directa entre actividades creativas y resultados de salud. Por ejemplo, la población estadounidense padece de altos niveles de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte a nivel mundial. Estas enfermedades están asociadas con dificultades psicosociales como la depresión y el estrés crónico. El uso de actividades creativas tiene el potencial de contribuir a reducir el estrés y la depresión y puede servir como un medio para reducir la carga de la enfermedad crónica. Otro estudio que menciona el artículo trató sobre utilizar el arte como una actividad terapéutica en sesiones de una hora para disminuir el dolor y otros síntomas comunes en adultos con cáncer. Se encontró una reducción estadísticamente significativa en 8 de 9 síntomas medidos por la escala de Edmonton[5], así como otras mejoras en la medición de componentes como la ansiedad. Estos resultados sirvieron como una evidencia inicial de la eficiencia en la terapia artística para ayudar a reducir el espectro de síntomas en pacientes con cáncer. A pesar de los resultados positivos, aún quedan lagunas de información para conocer más a detalle el alcance de este tipo de terapias.

La Organización Mundial de la Salud ha expresado que “el disfrute pleno del derecho a la salud sigue siendo un objetivo lejano”. Quizás el error ha sido en pensar en nuevos métodos para garantizar el cuidado de la salud en lugar de volver a una de las prácticas más antiguas y nobles de la humanidad. En este sentido, la estrategia fundamental sería que distintas dependencias de salud a nivel nacional, tanto en sector público como privado, sigan con el ejemplo que hizo el IMSS de inyectar la cultura en sus políticas como una manera de fomentar salud, elevando la calidad de vida de la población. Así, México se podrá despedir del lugar que actualmente ocupa en el Índice de la OCDE en materia de salud.

Comentarios finales

A lo largo de este texto pretendí demostrar las ventajas de utilizar a la cultura de manera más activa en la política pública. Habría una mejora significativa en la economía mexicana y en la salud de nuestros connacionales. Pero también hay mucho más de que hablar, pues a la par de las dos estrategias mencionadas, la cultura también puede desatorar la imagen de México en el mundo, además del rol tan importante que juega en la educación. Quizás también podría servir para atacar los temas prioritarios que mencioné al inicio. Como bien dice el Dr. César Moheno, “las políticas públicas no se hacen con ocurrencias, se hacen con ideas”. Ojalá que a México le toque un presidente culto, con experiencia y capacidad de emplear nuevas estrategias en política pública que muevan hacia delante a este país. La cultura bien podría ser la estrategia oculta para garantizarle a cada niño, mujer y hombre, sean econs o humans, un mejor México.

P.D. Sin lugar a dudas ¡le vamos a ganar a Alemania el próximo 17 de junio!

[1] https://www.eleconomista.com.mx/arteseideas/La-cultura-representa-el-3.3-del-PIB-en-Mexico-20171101-0144.html

[2] Recomiendo nota: http://noticias.canal22.org.mx/2018/06/05/podemos-medir-la-cultura/

[3] Lee el reporte completo aquí http://www.oecdbetterlifeindex.org/es

[4] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2804629/

[5] Escala para valorar el tipo de dolor según sus características y la posibilidad de controlarlo.

Aline Guzik Duno es miembro de la Mesa Directiva del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Es licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana. Ha trabajado en el Infonavit y el IMSS y en agosto iniciará la Maestría en Administración Pública con una especialización en política social en la escuela de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Columbia en Nueva York. Twitter: @alinegzk7

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Programa de Jóvenes COMEXI

El Programa de Jóvenes del COMEXI busca constituir una red de jóvenes líderes de México para debatir y analizar las relaciones internacionales del país, facilitando los vínculos profesionales, académicos, culturales, empresariales, de iniciativa social y de opinión, de una nueva generación. Este espacio es a título personal.

Te puede interesar

#Opinólogo

Estamos en transición, no en campaña

Comparte en WhatsApp Sobre la mesa Las recientes declaraciones de Andrés Manuel López Obrador sobre ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>