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La inacción que mata, ahora los estudiantes

Por: José Manuel Delgadillo


“Sobre ti había colores, una luz que resplandecía en tus ojos de tantas ideas e imaginación que tenías. Tú nunca estabas en blanco…”

Mensaje de Michelle en memoria de su hermano Salomón Aceves.

Era un lunes 19 de marzo, alrededor de las 8 de la noche, un grupo de jóvenes estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales terminaban de realizar filmaciones para un trabajo escolar, en una finca de Tonalá, Jalisco. Minutos después son interceptados por un comando armado. Salomón Aceves, Marco García y Daniel Díaz fueron secuestrados, en presencia de sus tres compañeras, llevados a una casa de seguridad porque, de acuerdo a las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Jalisco, fueron confundidos con integrantes de un grupo delictivo rival.

Foto: sdpnoticias.com
Foto: sdpnoticias.com

Las compañeras de los estudiantes dieron aviso inmediato sobre lo ocurrido, a través del 911; sin embargo, la respuesta de las autoridades llegó demasiado tarde, tres horas para ser exacto, debido a que, supuestamente, el reporte no se envió a la brevedad a la policía local.

Así, en un vaivén de negligencia e impunidad, ocurrió la desaparición de Salomón, Marco y Daniel, los tres estudiantes de cine, dejando con ello un hueco en los corazones de sus familiares y amigos. Desde aquel día la desesperación y la zozobra se hicieron presentes. Imagino a sus familiares buscándolos de un lugar a otro, en hospitales, en agencias del ministerio público, en las calles, compartiendo sus fotos en las redes sociales, suplicando encontrarlos con vida, siguiendo pistas aquí y allá.

Lamentablemente, en México esta dinámica es vivida una y otra vez por miles de familias, en su mayoría compuestas por madres y padres, que buscan a sus hijos en esos mismos lugares y en las más de 1,588 fosas clandestinas que se han encontrado en por lo menos 23 de los 32 estados, desde el año 2006 hasta la fecha.

Este es un problema que va en aumento, que ha ido escalando con el paso del tiempo. Actualmente, de acuerdo al Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas se desconoce el paradero de 33 mil 478 personas; el problema es evidente, no querer verlo y no abordarlo apropiadamente está causando graves estragos, está provocando que vaya en aumento la crisis de violencia e impunidad a la que nos enfrentamos los mexicanos desde hace varios años.

Hace una semana se llevó a cabo el primer debate de los candidatos a la Presidencia de la República, el tema fue la seguridad, en un país como el nuestro con cifras tan preocupantes en este rubro, escuchamos dos propuestas, la primera cargada con más de lo mismo, que sigue la estrategia que nos ha llevado a la crisis de inseguridad, violencia e impunidad prevaleciente en el país; y la segunda, la que hace énfasis en que la estrategia es errónea, pues no se ha entendido que se deben desmantelar y no descabezar a las organizaciones criminales.

El hecho es que se requiere combatir la inseguridad de frente, por lo que, como señala Ricardo Anaya, debe existir inteligencia previa para desmantelar y no sólo detener a las cabezas del crimen organizado. Este cambio de estrategia sería fundamental para recuperar la paz que estos grupos delictivos nos han robado y que evidentemente ya rebasó al Estado, el presidente Peña Nieto debería estar armando una estrategia de seguridad efectiva para evitar que casos como el de estos tres estudiantes se repitan, tendría que estar al pendiente de las indagatorias y en lugar de eso está al pendiente y metido de lleno en la contienda electoral.

Mientras, están asesinando a nuestros jóvenes, nos están robando el futuro, los triste, lo que desgarra y cala tan profundo es que no son solamente Salomón, Marco y Daniel, son miles y miles de jóvenes, de mujeres, de hombres desaparecidos, enterrados, echados en fosas, guardados en bolsas, disueltos, invisibilizados por los grupos delictivos, pero también por los gobiernos, por quien se supone que debería garantizar su seguridad.

Y así, los gobiernos, tantos estatales como el federal, rebasados, se niegan a reconocer la magnitud del problema y siguen sin cumplir con garantizar la seguridad de los mexicanos. Parafraseando a Manuel Gómez Morín, en lo que él llamaba un “dolor evitable”, éste lo era, era un dolor evitable que las autoridades no buscaron mitigar. Un dolor evitable para Salomón, Marco y Daniel, para sus familiares y amigos y para la sociedad que hoy escucha la cruel y desgarradora historia que se cuenta sobre ellos, cuando paradójicamente quienes buscaban contar historias eran estos tres jóvenes estudiantes de cine con un futuro prometedor y una vida por delante.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de José Manuel Delgadillo

Actualmente es diputado por la delegación Benito Juárez en la VII Legislatura, manteniendo una visión de servicio hacia la ciudadanía, es presidente de la Comisión de Asuntos Políticos Electorales, vicepresidente de la Comisión de Administración Pública Local, e integrante en otras 3 comisiones. Es licenciado en Derecho, ha ejercido su carrera tanto en el ámbito público como en el privado. Cuenta con una amplia experiencia parlamentaria, que le ha permitido colaborar durante 11 años en Cámara de Senadores, de Diputados y en la Asamblea Legislativa.

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