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La política de la muerte

Por: Italy Ciani


Padecemos el fin del actual sexenio, que aunque está por concluir, su mal sabor de boca nos parece evocar eternos meses de espera. Ha sido un gobierno marcado por la corrupción, como muchos otros, pero éste se ha distinguido por su encubrimiento y tolerancia pese a la incesante crítica social, sin importarles que su complicidad por acción u omisión, es un factor clave que impide el desarrollo del país.

El actual ha sido un gobierno marcado por reformas estructurales que han beneficiado a unos cuantos empresarios y políticos, y que no obstante sus pregonados beneficios, lo cierto es que sólo han logrado sumir en la miseria a millones de mexicanos, anulando sus posibilidades de salir de la pobreza en los próximos años.

Foto: aristeguinoticias.com
Foto: aristeguinoticias.com

Se va un gobierno que ha evidenciado su incapacidad para hacer frente a los problemas más elementales de las personas, que ha mostrado su frivolidad ante la desgracia de sus gobernados, que ni siquiera se le da pronunciar correctamente un discurso bien elaborado, porque hasta las más elementales reglas de la política -el arte de mentir- han perdido. Sus mentiras se notan.

Concluye un sexenio que como ningún otro ha acumulado desaparecidos, muertas y muertos, sin que el dolor de un país entero los haya movido a explorar alternativas o a cesar a su guerra contra nosotros, aunque le llaman “lucha contra el narcotráfico”.

Michel Foucault nos aportó el concepto de la biopolítica, la administración de la vida de los ciudadanos por parte del soberano, encontrando en ello uno de los fundamentos del Estado moderno. Giorgio Agamben ha completado la tesis foucaultiana afirmando que pareciera que lo que caracteriza a la política moderna, y en consecuencia al Estado moderno, no es la administración de la vida de los individuos, sino que esa vida -que Agamben denomina zoe retomando a Aristóteles, es decir la vida natural que se distingue de la bíos en tanto vida cultural, distinción que se desvanecería con el discurso jurídico al servicio del poder- quedó politizada con la imposición del vínculo soberano, anulando el valor de todos los sujetos, convirtiéndolos en homines sacri, encontrando allí su fundamento la propia soberanía y por ende el surgimiento del Estado moderno.

Pero los tiempos actuales no son los de la modernidad, ni siquiera los de la posmodernidad o al menos eso parece. No está claro qué es ésto pero Zygmunt Bauman decía, en la parte final de su vida, que nos encontramos en un interregno y con un Estado en crisis. Así las cosas, si bien la soberanía inauguró una nuda vita generalizada, y es en este terrero que se le puede arrebatar su vida a cualquiera, en nuestros días se ha perfeccionado al punto de convertir a la muerte en instrumento de administración de la política, también en crisis.

Achille Mbembe, al referirse a la necropolítica, ha cuestionado si la expresión última de la soberanía no es acaso el poder y la capacidad de decidir quién puede vivir y quién debe morir, sosteniendo que la soberanía no es otra cosa que el derecho de matar.

También se habla de tanatopolítica, esto es, un poder de muerte al igual que la necropolítica, pero en este concepto se hace una mayor referencia al poder de dejar morir, en sentido más figurado, recurriendo al simbolismo que rodea a este poder mortífero que con su omisión actúa, con su silencio decide, no mata directamente pero sí se sirve de todo su poder para ver apilarse los cadáveres; tanatopolítica sería, en palabras de Emmanuel Biset, el nombre de la máquina de muerte contemporánea.

El terrible accidente del viernes pasado se erige en una paradoja surrealista de lo que ha sido este sexenio. Acuden funcionarios a la zona del epicentro del sismo del 16 de febrero, y el helicóptero se desploma, cayendo sobre la población que ahí se encontraba, entre ellos damnificados precisamente por el terremoto. Es la torpeza vuelta política, la política convertida en un ejercicio de hacer morir. La política vuelta tanatopolítica. Por eso las campañas políticas actuales no son sobre los ciudadanos, sino sobre cómo conservar o ampliar este poder mortífero. Todos los candidatos buscan llegar para detentar su poder de muerte sobre los homines sacri, nosotros. Esa es la contienda real.

Foto: proceso.com.mx
Foto: proceso.com.mx

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Italy Ciani

Abogada por la Universidad Autónoma del Estado de México, y Maestra en Criminología y Política Criminal el INACIPE. Catedrática de la Facultad de Derecho de la UNAM, INACIPE y la Barra Nacional de Abogados. Docente certificada por SETEC. Fue la primera Subprocuradora de Delitos vinculados a la Violencia de Género del Estado de México, logrando obtener la primera sentencia por feminicidio del país. Ha publicado varios artículos y es autora del libro “Si te callas, te mueres. La violencia contra las Mujeres en México”.

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