El principio del tiempo / Opinólogía / La vida entera frente a mis ojos. Las experiencias cercanas a la muerte

La vida entera frente a mis ojos. Las experiencias cercanas a la muerte

Por: Víctor Rodríguez


“Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo”.

Platón

Sin duda, la muerte representa el próximo paso de la existencia o de la no existencia. Dependiendo del punto de vista o de la ideología desde la cual veamos a la muerte podemos tener una concepción particular de ella. En determinadas filosofías se le concibe como una nueva realidad o una nueva consciencia, o en otras como simplemente el fin de la existencia. Sin embargo, hay un pequeño resquicio cuando una persona se encuentra en una situación en la que se compromete la vida, pero no se muere. En la literatura científica se han registrado innumerables reportes sobre las experiencias que vivieron las personas que se encontraban en el trance de morir, pero que finalmente no lo hicieron. El proceso de muerte implica cambios muy importantes en todo el organismo y por consecuente también en el cerebro. Pacientes que han sufrido de ataques cardiacos, traumatismos severos, intentos de suicidio, cirugías o cualquier evento en donde se interrumpe el aporte de sangre y oxígeno a los tejidos y al cerebro, tienden a experimentar determinadas vivencias que se les ha denominado “experiencias cercanas a la muerte”.

Foto: vix.com
Foto: vix.com

Unos de los reportes más frecuentes son: una sensación de paz, serenidad y en muchos casos aceptación. También hay reportes de sensaciones negativas, como sentirse atormentados o encontrarse en “el infierno”. Otra experiencia es la sensación extra corporal es decir, sentir que la persona abandona su propio cuerpo, flotando por encima de él. Se pueden experimentar sensaciones de euforia con elementos místicos, percibirse voces o sonidos. Con relativa frecuencia las personas reportan que dan un paso dentro de un espacio obscuro, donde se observa un luz brillante al fondo, lo que se conoce como “la luz al final del túnel”. Es frecuente el reporte de las personas que visualizan imágenes rápidas como un recuento de su vida, llamado “experiencia de revisión de vida”, o bien, vivencias importantes de la vida incluyendo aquellos desde la infancia temprana. Otras personas reportan unirse con sus familiares o algún ser amado, siendo percibidos con un estatus de entidad mística o suprema. Estos recuentos pueden seguir un orden cronológico desde la infancia hasta la adultez o de manera inversa. Las imágenes o experiencias, pueden generar una sensación de placer o ser vergonzosas. Algo muy interesante es que se podría pensar que la edad, el género y el marco cultural podrían influir en el tipo de experiencias de cada persona, sin embargo, se ha visto que en términos generales son independientes, y son muy similares en todas las personas. Más aún, los niños reportan experiencias similares a los adultos, a pesar de las diferencias obvias en sus experiencias de vida.

Foto: multimedios.com
Foto: multimedios.com

Este tipo de reportes han intrigado a los neurocientíficos, tratando de establecer qué puede estar ocurriendo en el cerebro para generar dichas experiencias. La primera explicación que surge es que ante la falta de aporte de oxígeno en las neuronas se producen severos cambios en su función produciendo grandes cantidades de señales eléctricas (tipo epileptiformes) que tienen una duración de no más de 30 segundos. También se generan sustancias químicas que causan lo que expertos han denominado “episodios alucinatorios”. Pero el punto de intriga más importante es ¿por qué son tan similares? Se han realizado estudios durante la eminencia de la muerte en individuos y lo primero que se ha observado es que hay un daño tanto en la sustancia gris como en la blanca del cerebro y la mayoría de los pacientes estudiados presentan alteración en la corteza occipital, en los lóbulos frontales, hipocampo del cerebro, entre otros. Inclusive personas ciegas pueden ver imágenes, la explicación probable puede ser un tanto compleja, en la que la falta de oxígeno genera en la retina la producción de radicales libres que producen una emisión muy abundante de fotones bioluminiscentes.

Por último, después de haber sufrido una experiencia cercana a la muerte, al retomar su vida las personas tienden a ser menos materialistas, más felices, más altruistas y con un menor miedo a la muerte comparado con quien no ha vivido estas experiencias.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Víctor Rodríguez

Médico cirujano, maestro en ciencias con especialidad en fisiología y doctor en ciencias por la universidad de Albert Ludwigs de Friburgo, Alemania. Dedicado a la investigación científica y la docencia en el área de las neurociencias. Es catedrático de la Facultad de Medicina de la UNAM. Cuenta con 25 años de experiencia docente y labores de divulgación científica. Le interesa el estudio de los procesos mentales desde sus bases neuro fisiológicas, hasta sus procesos psicodinámicos.

Te puede interesar

#Opinólogo

El día internacional del Parkinson

Comparte en WhatsApp Fue un interesado del saber y actuar de su tiempo, se involucró ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>