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Las mentiras como parte del daño social

Por: Víctor Rodríguez



En la vida diaria nos vemos expuestos a un sin número de necesidades o requerimientos que no siempre se encuentran a nuestra disposición. En ocasiones obtener lo que se desea se convierte en una tarea que puede ocupar casi la totalidad de nuestros pensamientos y en algunos casos de nuestras acciones. Ahí es donde la búsqueda de soluciones se pone en juego, aflora la inteligencia y la personalidad de cada uno. Vivimos en una esfera eminentemente social, donde nuestras acciones tienen el propósito de generar una respuesta determinada en los otros. En un ambiente que se considere sano, la conducta debe de mantenerse dentro de las reglas sociales y de respeto hacia todos. Desde edades muy tempranas de la vida se empiezan a desarrollar las habilidades para determinar que esperan los demás de nosotros, a estas habilidades los expertos les denominan conductas de la teoría de la mente. Tratar de inferir que piensa otra persona y ajustar nuestra conducta en función de lo que esperamos que el otro haga, no es nada fácil, sin embargo, desde los dos o tres años ya se empiezan a desarrollar estas habilidades. En este sentido en el ambiente social, los niños que son hijos únicos y que no se encuentran inmersos en un ambiente socialmente rico, tienden a ser más lentos en el desarrollo de las habilidades sociales comparados con los niños rodeados de hermanos o de una gran estimulación social.

Foto: guioteca.com
Foto: guioteca.com

Los hermanos brindan la oportunidad del juego creando un ambiente social donde se involucra de manera importante el poder platicar, intercambiar ideas y dudas. Es en ese ambiente donde se pueden aprender sobre aspectos morales distintos a los de los adultos. Gracias a los hermanos se pueden aprender habilidades pro sociales como: compartir, ayudar y cuidar. Sin embargo, también se pueden crear ambientes de conflicto y competencia donde se presenten conductas antisociales como discutir, engañar, robar y sobre todo mentir. Una de las herramientas de conducta para satisfacer nuestras necesidades y que se aprende desde muy temprana edad, es la mentira y el engaño. En este contexto, mentir y engañar suele ser una conducta habitual desde la infancia, que en el caso de fomentarse puede generar una mala adaptación social.

Un dato muy importante es que una vez que un niño de alrededor de 4 años empieza a mentir, seguirá mintiendo y su practica se mantendrá muy intensamente hasta en un 80 por ciento de los casos. Si un niño tiene hermanos, es más propenso a hacer trampa comparado con los niños sin hermanos. Y los niños con hermanos menores y con una diferencia de edad mayor entre ellos, tienden a mentir más. A medida que el niño crece, miente de forma más elaborada y compleja. Sin embargo, si las mentiras son muy frecuentes, buscando manipulación y con el objetivo de tomar ventaja de los otros, ya estaríamos hablando de una conducta mal adaptativa y suele ser condenada por la sociedad, al grado de ser sancionada por la ley, si produce un daño de terceros.

Algunos expertos han considerado que la tendencia a mentir es parte de la personalidad. Generalmente se reconoce que las personas con mayores habilidades de razonamiento y memoria cuentan con mejores habilidades para mentir y suelen ser más convincentes. Nuevos estudios han arrojado resultados sorprendentes en este tema, un grupo de investigadores multidisciplinarios de Polonia y Alemania demostraron que las personas con mayor tendencia a mentir son aquellas que fueron determinadas socialmente como “poco agradables”, de comportamiento extrovertido y que obtuvieron mejores puntajes de inteligencia. Sin embargo, también pudieron establecer que la inteligencia y el entorno social son dos factores muy importantes para establecen límites y contener las conductas antisociales. Si en el medio social ya sea a nivel familiar o colectivo no se establecen limites, la mentira será una practica más frecuente, que puede tener consecuencias mas dañinas. Es importante tener claro que la mentira no es solo un acto más de nuestra conducta, fomentarla puede causar una verdadera descomposición de nuestra sociedad presente y futura. Hacer un ejercicio de reflexión sobre las consecuencias de la mentira y tratar de frenar su uso de manera dañina, es una responsabilidad que todos tenemos.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Víctor Rodríguez

Médico cirujano, maestro en ciencias con especialidad en fisiología y doctor en ciencias por la universidad de Albert Ludwigs de Friburgo, Alemania. Dedicado a la investigación científica y la docencia en el área de las neurociencias. Es catedrático de la Facultad de Medicina de la UNAM. Cuenta con 25 años de experiencia docente y labores de divulgación científica. Le interesa el estudio de los procesos mentales desde sus bases neuro fisiológicas, hasta sus procesos psicodinámicos.

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