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Los beat, la psicodelia y el cine

Por: Jimena Ladu



Cualquier época del arte ha sido perfecta. La historia da cuenta sobre la necesidad de entender el arte, no sólo como transformador de conciencias sino como reflejo de éstas.

Los años sesenta y setenta fueron unas de las épocas más controversiales en la historia de la humanidad, débase al contexto de guerra, a los medios masivos de comunicación, al florecimiento de la cultura juvenil o a la libertad sexual o religiosa. La literatura contribuyó a crear una nueva perspectiva en los jóvenes, muestra de ello fue la generación beat, que surgió en los años cincuenta, entre sus autores más destacados se encuentra Allen Ginsberg con Howl (1956), En el camino (1957) de Jack Kerouac y Almuerzo al desnudo (1959) de William S. Burroughs (de este libro David Cronenberg realiza una película en 1991).

Foto: cangrejonegro.files.wordpress.com
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Los beatniks rechazan los valores estadounidenses clásicos, proclamaban el uso de drogas, libertad sexual y el estudio de la filosofía oriental. Presentaban un gusto ecléctico por los fenómenos místicos, ocultos y mágicos. Allen Ginsberg profesaba la búsqueda de Dios en sus poemas, antes de que él mismo descubriera el zen y las tradiciones místicas de oriente.

En los años sesenta surgen dos promotores de los agentes psicodélicos: Timothy Leary y Ken Kessey. Leary surge como pionero en la investigación psicodélica en los primero años de los sesenta. Crea la Liga para la revelación espiritual, que tiene lugar en septiembre de 1966, en esta liga se pregona el uso de LSD para llegar a un éxtasis religioso.

A la par, Ken Kessey con su novela One Flew Over the Cuckoo’s Nest (1962) (esta obra fue adaptada para cine, con el mismo nombre, dirigida por Milos Forman y actuada por Jack Nickolson en 1975), profesa la experimentación lúdica y espiritual con LSD y marihuana (era pionero en este tipo de prácticas masivas). Learly y Kessy organizaban eventos públicos masivos en convenciones abiertas para el consumo de LSD y el contacto con la religión.

El género de ciencia ficción, tiene un gran desarrollo durante 1951-1965. Crónicas marcianas (1950) y Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradburry, Mercaderes del espacio (1953) de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbulth y Naranja mecánica (1962) de Anthony Burgess, muestran una sociedad futurista degradada y sometida a un estado de represión y de control, bajo una apariencia quimérica. Estas novelas distópicas señalan las consecuencias sociales de continuar con los enfrentamientos globales, dos guerras mundiales, una bomba atómica, la Guerra Fría, avances tecnológicos, si seguían viviendo esta forma de vida.

Foto: i.pinimg.com
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Una distopía, por tanto, se considera lo contrario a la utopía o una utopía negativa. En estas novelas está implícita una forma autoritaria o totalitaria de gobierno (diferentes sistemas de represión y de control social (político y/o militar), la falta o ausencia de libertades individuales). Las novelas distópicas expresan constantemente estados de guerra y violencia. En el caso de Naranja mecánica y de Crónicas marcianas, se explora el abuso de la tecnología por los seres humanos y de cómo estos la enfrentan.

La propagación de la cultura juvenil, acompañada de las disidencias generacionales, las nuevas actitudes sexuales, los movimientos estudiantiles y la radicalización política, empaparon el ámbito de lo fílmico, reflejado en los movimientos fílmicos como el neorrealismo italiano, la nouvelle vague, cine underground estadounidense y el free cinema inglés, que se suman a otros movimientos de cine independiente y alternativo que florecen en el mundo.

Hoy más que nunca es necesario consumir arte, porque como diría Grayson Perry:

“Hacer y consumir arte levanta nuestros espíritus y nos mantiene sanos. El arte, como la ciencia y la religión, nos ayuda a dar sentido a nuestras vidas, y hacer sentido es hacernos sentir mejor”[1]

[1] “El arte es mucho más útil de lo que se pueda imaginar”, La vanguardia, http://www.lavanguardia.com/cultura/20170719/424248964139/estudio-utilidad-arte-salud.html

Acerca de Jimena Lagunes

Maestra en Comunicación y Cultura por la UNAM. Se ha especializado en estudios sobre cine, música, migración, poscolonialismo y otredad. Apasionada de la vida, la moda, el arte y los viajes. Investigadora de cine.

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