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Restaurante Maní (Brasil)

Por: Beatriz Cabrera


Cada que lo hago lo confirmo… ¡Me gusta comerme los lugares que visito!

Tengo la convicción de que la cocina nos une y nos distingue, nos muestra de qué estamos hechos, qué nos mueve, qué nos llena y qué alegra nuestro corazón y estómago. “Comerse” los lugares nos da, irónica y literalmente, una probadita de su esencia, la esencia culinaria.

FOTO: Beatriz Cabrera
FOTO: Beatriz Cabrera

Y si bien los diferentes establecimientos nos dan una buena idea de lo que es la gastronomía de un país, hay lugares que merecen mención especial. Este es el caso del multigalardonado Maní de la chef Helena Rizzo en Sao Paulo, Brasil, no solo por los vastos premios que lo arropan, por la famosa chef que lo dirige y por ser uno de los mejores restaurantes de Brasil y de Latinoamérica (Número ocho de la Lista de San Pellegrino® 2016[1]), sino porque fue un lugar que auténticamente disfruté desde mi entrada, pasando por cada plato, hasta el maravilloso postre y la pequeña conversación con Helena.

Por una hermosa coincidencia, la canción que se escuchó a mi llegada fue la famosa y brasileirísima melodía Más que nada de Sergio Méndez. La sensación que haría un “cielito lindo” en un restaurante mexicano absorbió mi cuerpo y me pusó en el ambiente propicio para dejarme llevar por los maravillosos sabores de cada platillo degustado.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Helena Rizzo, nombrada la mejor chef mujer de Latinoamérica y del mundo en 2014, de la mano de su esposo Daniel Redondo, ambos provenientes de las filas del Celler de Can Roca, presentan a Maní como una propuesta fusión Europea-Brasileña, en una casona iluminada con una bella terraza, en la que cada plato cuenta con la atención y el detalle necesario para hacer de la pasarela de éstos en la mesa, un festín digno de aplaudir.

Inicié la aventura con un pan de la casa recién hecho (viruta de tapioca y liso) acompañado de diferentes mantequillas y quesos (cabra y requesón) en una bella presentación de costalito con el nombre del lugar.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Antes de que llegaran los alimentos elegidos, llegó a mi mesa una burbuja de caipirinha, una pequeña esfera que se toma con la mano y que al contacto con la boca hizo una fresca y gentil explosión de sabor. Una innovadora forma de probar el famoso trago carioca.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Posteriormente llegó la terna de “Bombonas” que me sugirieron degustar en orden por fuerza y apreciación: (1) Gorgonzola con manzana verde, con la fuerza del queso y la frescura de la fruta; (2) Queso con salmón, delicado y (3) Foie gras, que con toda la fuera de su sabor fue capaz de erizarme la piel. Simplemente espectacular.

FOTO: Beatriz Cabrera
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De primer tiempo pedí los “Maní Crunchies” que también fueron ordenados por sabor: (1) Tomate con pescado, con una prevalencia del primero a pesar de que pudiera pensarse lo contrario; (2) Calamar con arroz negro, fino sabor a mar más cebolla caramelizada que endulzó mi paladar; (3) Tostada de maíz con escalopa y puré de calabaza, enfático juego de dulces y salados; (4) Pata de puerco con panceta, delicado sabor que recuerda que es carne pero sin atosigar, y; (5) Croqueta de carne, sutil y gentil.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Posteriormente unos ñoquis en caldo fueron otra cortesía de la casa. Sutiles ellos y el caldo intenso, fueron un agasajo caluroso al estómago.

FOTO: Beatriz Cabrera
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El tercer tiempo fue un risotto con espárragos, cremosito e intenso. Porción indicada para continuar el festín.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Mi plato fuerte fue un roast beef de un rosado perfecto, suave pero firme, acompañado de puré de papa, especias y huevo. Un deleite al paladar.

FOTO: Beatriz Cabrera
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El postre definitivamente fue una grata sorpresa. “The Egg”, helado de poché de huevo, acompañado de espuma de coco y coco crocante, deliciosamente sazonado, con la frescura de la yema en punto turrón y el centro cuál helado. Un sabor sinigual que definitivamente repetiría de prestarse la oportunidad. Delicioso.
Si bien toda la comida fue maravillosa, el detalle que cerró con broche de oro mi almuerzo fue haber visto salir de su cocina a la Chef Rizzo, pedir hablar con ella y que me regalara unos minutos. Su sencillez y amabilidad me confirmaron que la grandeza de la gente la hace su calidad humana, y si a eso le agregamos el toque correcto de éxito, la balanza se encuentra bien nivelada.

FOTO: Beatriz Cabrera
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Así pues queridos amantes del buen comer, si en algún punto se encuentran transitando por las tierras de la Verde Amarela, no duden en visitar este maravilloso lugar y deleitarse con sus platillos. Un imperdible en los spots de Brasil.
¡Buen Provecho!

Amante del Buen Comer®

[1] http://www.theworlds50best.com/latinamerica/en/The-List/1-10/Mani.html

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Beatriz Cabrera

Mujer con todo lo que implica, scrapbooking fan, florista de clóset, abogada en horas laborales, amante del buen comer, defensora del amor, fashionista, musical, viajera, coleccionista de recuerdos, madre de dos tortugas y orgullosamente mexicana.

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