Últimas palabras

Por: Don Porfirio Díaz


En la convulsa historia de México, las traiciones, fusilamientos, exilios y muertes dolorosas están a la orden del día. Es momento de repasar algunas de las últimas palabras de los hombres que han marcado la historia de México.

Foto: christobalcolon.blogspot.mx
Foto: christobalcolon.blogspot.mx

Agustín de Iturbide, libertador y primer emperador de México, tras ser capturado en Padilla, exclamó las siguientes palabras, antes de que las balas atravesaran su pecho:

“¡Mexicanos! En el acto mismo de mi muerte, os recomiendo el amor a la patria y observancia de nuestra santa religión; ella es quien os ha de conducir a la gloria. Muero por haber venido a ayudaros, y muero gustoso, porque muero entre vosotros: muero con honor, no como traidor: no quedará a mis hijos y su posteridad esta mancha: no soy traidor, no.”

Curioso contraste al Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, quien, con suma calma, exclamó antes de morir:

“Señor, si he obrado bien, tú lo sabes, pero si he obrado mal, yo me acojo a tu infinita misericordia.”

La Guerra de Reforma también ofreció últimas palabras bastante curiosas. Por ejemplo, dicen que antes de morir asesinado, Melchor Ocampo expresó lo siguiente:

 “Muero creyendo que he hecho por el servicio de mi país cuanto he creído en conciencia que era bueno.”

Y que Leandro Valle, siendo menos político, y más militar, declamó:

“Voy a morir, porque esta es la suerte de la guerra, y no se hace conmigo más que lo que yo hubiera hecho en igual caso; por manera que nada de odios, pues no es sino en justa revancha.” 

En el caso de Maximiliano, al ser llevado al Cerro de las Campana y fusilado… se retorció sangriento sobre el polvo murmurando: hombre, hombre… antes que le dieran el tiro de gracia, pero antes de que los fusiles dispararan en gruesas nubes de pólvora; el otrora emperador tuvo un gesto de humanidad:

“Perdono a todos y pido a todos que me perdonen y que mi sangre, que está a punto de ser vertida, se derrame para el bien de este país. Voy a morir por una causa justa, la de la independencia y libertad de México. ¡Que mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria! ¡Viva México!”

Y a su lado, Miguel Miramón:

“Mexicanos: en el Consejo, mis defensores quisieron salvar mi vida; aquí pronto a perderla, y cuando voy a comparecer delante de Dios, protesto contra la mancha de traidor que se ha querido arrojarme para cubrir mi sacrificio. Muero inocente de ese crimen, y perdono a sus autores, esperando que Dios me perdone, y que mis compatriotas aparten tan fea mancha de mis hijos, haciéndome justicia. ¡Viva México!”

 Benito Juárez, en cambio, no tuvo oportunidad de dar grandes discursos. Aquejado por un mal cardiaco que no lo dejaba respirar, los médicos vertieron agua hirviendo en su pecho para hacerlo reaccionar. Don Benito alcanzó a exclamar: ¡Me están quemando! Antes de recostarse sobre su lado izquierdo y dar su último aliento.

Yo, en cambio, postrado en una cama de París y delirando sobre infancia, sólo atinaba a decir: Oaxaca… Oaxaca… hasta que se me fue la vida.

Hay que decir que los revolucionarios tampoco la tuvieron tan fácil. Cuentan que Madero gritó: ¡Me asesinan! Y luego acabaron su vida. Mientras que Pancho Villa alcanzó a decir:

“No me dejen morir así, digan que dije algo.”

Así, en muchas ocasiones, podemos notar el punto reflexivo de esos últimos momentos de vida, la poca honra que, en algunos casos, hemos dado a su legado. Y sin embargo, ahí están, haciendo eco dentro de nosotros… como aquella vez en que mi último pensamiento fue de añoranza a Oaxaca… siempre Oaxaca.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Don Porfirio Díaz

@DonPorfirioDiaz es el alter ego de Pedro J. Fernández, autor de dos novelas históricas “Los Pecados de la Familia Montejo” y “La Última Sombra del Imperio”. Fue dialoguista de la teleserie “El Sexo Débil” y ha colaborado con varios medios nacionales con artículos históricos.

Te puede interesar

#Opinólogo

Presidencialismo versus presidencialismo

Comparte en WhatsApp En el texto La transición del sistema presidencial mexicano, Diego Valadés, aporta de ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>