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Un barco sin ancla

Por: Alonso Tamez


Andrés Manuel López Obrador ya entró al modo ‘todo o nada’, prometiendo o insinuando lo que sea necesario para asegurar la Presidencia, en parte porque sabe que esta es su última oportunidad seria por el cargo, ya que para diciembre de 2024 tendría 71 años; y porque, probablemente, habría perfiles en Morena dispuestos a disputarle el liderazgo real.

Foto: debate.com.mx
Foto: debate.com.mx

Esto ha derivado en ideas altamente debatibles, como la homologación del salario mínimo con el de EE.UU., sin mencionar una sola palabra sobre aumento a la productividad —producir más con los mismos recursos— por ello, es previsible que, de ganar el mecanismo de alza sea un aumento impulsado ‘políticamente’, como el reciente de 80.04 a 88.36 pesos, y no uno de impulso ‘natural’, producto de una mayor eficiencia por trabajador—de entre los países de la OCDE, México “es el que tiene la menor productividad del empleo, si se toma esta medida como el PIB por las horas trabajadas” (Reforma, 06/04/18)—.

El salario mínimo federal —aclaro, porque allá tienen leyes de salario estatales— en EE.UU. es de 7.25 dólares. En la jornada de 8 horas, la remuneración mínima son 58 dólares, unos 1,045 pesos al día. Ya no digamos homologar, sino siquiera subir el mínimo a una tercera parte —unos 345 pesos diarios—provocaría un fuerte impacto inflacionario y despidos cuantiosos de las empresas formales que, ante una gigantesca alza en costos salariales, tendrían que dejar ir a buena parte de sus empleados, o simplemente cerrar.

Otra idea que huele a nacionalismo revolucionario, es ofrecer precios de garantía en el sector agropecuario, que son, en esencia, subsidios usados para establecer un mínimo de adquisición garantizada a productores por parte del gobierno. Sobre estos, Issac Katz, profesor de Economía del ITAM, menciona:

Es claro que López Obrador no entiende el concepto de ventajas comparativas ni las ganancias derivadas del comercio internacional (…) Ya se instrumentó en el pasado (destacando el Sistema Alimentario Mexicano con López Portillo) y claramente no funcionó” (El Economista, 29/01/18).

Incluso, durante el Foro EF Agro de este año—especializado en la actualidad del sector en México y el mundo, y organizado por El Financiero—,

Javier Delgado, representante del grupo técnico del plan de desarrollo agropecuario del partido Morena, dijo (…) que no estaba del todo de acuerdo con la postura de AMLO” sobre los precios de garantía, como medida de protección a los productores nacionales (El Financiero, 06/03/2018).

Asimismo, lo de “congelar los precios de los energéticos por tres años”, con énfasis en las gasolinas—un retorno al esquema de precios altamente subsidiados pero previsiblemente más costoso por el mantenimiento de la ‘inmovilidad’, que eliminaría los pequeños aumentos graduales—, implicaría, “de saque”, una menor recaudación fiscal por concepto del IEPS —recordemos que los ingresos tributarios en México, como porcentaje del PIB, representaban en 2016 el 17.2 %, lo que coloca al país como el de menor porcentaje de la OCDE, cuyo promedio era 34.2 % (Revenue Statistics: 1965-2016, OCDE)—.

Y por otro lado, sería un gesto muy poco atractivo para las empresas energéticas que vienen llegando a invertir en México gracias a la Reforma. Por ejemplo, el caso de la española Repsol: anunció que planea, en los siguientes cinco años, abrir 200 gasolineras anuales en México, proyectando una inversión de ocho mil millones de pesos. Ello, por supuesto, generará empleos directos e indirectos; pero bajo un supuesto de “congelación de precios”, el incentivo comercial para este tipo de empresas se reduce, ya que su rendimiento potencial en tiempos de gasolinas más caras se vería esfumado. Con una política así, inversiones similares –y sus empleos– probablemente preferirían otros países sin dicho candado.

La última vez que el gobierno mexicano congeló los precios de la gasolina fue en el sexenio de José López Portillo. Sin embargo, y paradójicamente, López Obrador llama a este tipo de medidas—mismas que aportaron a la quiebra de las finanzas públicas del país a principios de los años ochenta— un ‘Nuevo Modelo Económico’.

Un barco es tan funcional como su ancla. La majestuosidad y potencia importan, y mucho, pero el ancla que frena el navío importa exactamente igual. Hoy López Obrador parece no tener una, y dice lo que sea necesario con tal de asegurar simpatías. Pero el mar nos ha enseñado que esos barcos o encallan o se van a la deriva.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Alonso Tamez

Mexicano de espada y de pluma; 26 años; militante del PRI; expresidente de “Es Momento de México” A.C., capítulo Estado de México; expresidente de PRI.mx, Estado de México (coordinación de activismo digital del PRI estatal); exasesor legislativo en la Cámara de Diputados en las comisiones de Economía y Seguridad Pública; conductor de “Expresión digital” (jueves, 16:00 hrs., 1530 AM); columnista semanal en 24 Horas; lector patológico; pragmático social; optimista.

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