El principio del tiempo / Opinólogía / Un navío cargado de… odio: el Autobús de la Libertad

Un navío cargado de… odio: el Autobús de la Libertad

Por: Miguel Guerrero



“Ahí vine un navío navío navío navío cargado de… dulces” y acto seguido a quien se le aventaba el navío empleaba la imaginación para pronunciar palabras relacionadas con el cargamento del navío. Esta técnica didáctica empleada en los libros de texto de primaria y que se estilaba jugar a la hora de las tareas, enriquecía el vocabulario, hurgaba en los pensamientos y de una manera sutil nos enseñaba a crear escenarios donde podíamos imaginar ese barco cargado de las cosas que íbamos diciendo para poder ganar el juego.

Algo inigualable de ese navío eran los momentos que generaba de convivencia con las personas participantes en el juego, ese intercambio de palabras que llevaban al aprendizaje común con un conocimiento del otro y, sobre todo, la atención puesta en las ideas de esos cargamentos para después apropiarnos y utilizarlos en otros navíos. Ese era el objetivo: transmitir mensajes, aportar y seguir aprendiendo.

El navío naufragó con las olas de la tecnología y terminó por hundirse en un mundo que aprende de lo visual y no le gusta pensar para aprender, todo debe ser fácilmente digerido para que capte la atención. Ahora los cargamentos del navío se sustituyen con emoticones de WhatsApp, likes de Instagram, etiquetas de Facebook, arrobas de Twitter y esos debates en redes sociales de opiniones sobre momentos políticos del país.

FOTO: eluniversal.com.mx
FOTO: eluniversal.com.mx

Ya no hay navíos, tan sólo encontramos un mundo deshumanizado en la convivencia y, lo que es peor, formas “modernas” de navíos con cargamentos así: “Es perverso decir a los niños que desde los 10 años pueden tener sexo con adultos y abortar… ¡Sin conocimiento de sus padres!”, “En educación, ¡biología, no ideología de género!”, “¡Dejen a los niños en paz!””, #ConMisHijosNoSeMetan”. Con esas frases se busca enviar un mensaje de paz y sustituir a esos navíos.

El Autobús de la Libertad, un camión que recorre la Ciudad de México y que se dirigirá a Cancún, después pasará por Mérida, Ciudad del Carmen, Villahermosa, Veracruz, Xalapa y Puebla, auspiciado por el Consejo Mexicano de la Familia y que, en palabras de su presidente, Juan Dabdoub Giacoman, informará sobre el tipo de educación que se desea imponer a los niños de escuelas públicas y formar conciencia sobre lo nocivo de la llamada ideología de género.

Un navío moderno con un cargamento de odio y las palabras que relacionan son homofobia, antinatural, depravados, provocativa, puta, promiscua, excomunión, los hijos que dios mande, busconas, enfermos mentales y demás que se acumulen en esos mensajes del Autobús de la Libertad. Un navío de discriminación, que fomenta la falta de respeto hacia las otras personas y que ahonda en la descomposición de esta sociedad desbaratada, ya por la crisis de valores y lo deshumanizado de las relaciones.

 “Los niños tienen pene y las niñas tienen vulva, que no te engañen”, con esta campaña en España, el Autobús de la Libertad causó un consenso sobre el mensaje de odio y discriminación que fomentaba y se impidió que siguiera circulando. No se trata de coartar la libertad de expresión o de tránsito, sino de poner un alto a una actitud que atenta contra las personas, su dignidad y falta al respeto a los seres humanos.

FOTO: las2orillas.co
FOTO: las2orillas.co

Ahora, en México, ese Autobús lleva los mensajes “¡Dejen a los niños en paz!”, “#ConMisHijosNoSeMetan”, oponiéndose a la educación sexual, a la información sobre métodos anticonceptivos, a la libre expresión de la preferencia sexual, a los matrimonios entre personas del mismo sexo, al derecho a la familia que tiene un niño o niña al ser adoptado por parejas homosexuales o lesbianas, es decir, rechazan derechos y libertades.

Son las mismas personas que rompieron y quemaron libros de texto gratuitos de las primarias de Nuevo León, porque se fomentaba el homosexualismo, el lesbianismo y el transexualismo en los salones de clase con los contenidos sobre educación sexual, a decir de los “razonamientos” de la Unión Neoleonesa de Padres de Familia y la Asociación Estatal de Padres de Familia.

Ese tipo de actitudes explican que México ocupe el segundo lugar en el mundo, después de Brasil, en crímenes a la comunidad de la diversidad sexual y que en los últimos 20 años se hayan registrado mil 218 asesinatos contra homosexuales, lesbianas, transexuales, travestis y transgénero, según reportes de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia; o bien que cada día se embaracen en nuestro país 24 niñas y se les obligue a convertirse en niñas madre, a pesar que son violadas por sus propios familiares.

Ese navío moderno con cargamento de odio llamadoAutobús de la Libertad hace posible que se raye de exagerada la indignación por el asesinato de Valeria, la niña de 11 años de Nezahualcóyotl y sea más importante apresurarse a difundir las imágenes de su cuerpo para subirse al tren de la popularidad en redes sociales en un actitud burda e insensible.

El Autobús de la Libertad pretende ocultar una realidad, para que le haga honor a esa idea de navío, debiera poner a su mensaje “¡Dejen a los niños en paz!”, las cifras de menores violados y abusados sexualmente por algún miembro de su familia, de esa que para ellos es “normal”; para que verdaderamente trasmiten su mensaje, a su campaña “#ConMisHijosNoSeMetan”, le falta poner imágenes de curas pederastas que siguen libres amparados por el fuero celestial.

FOTO: debate.com.mx
FOTO: debate.com.mx

El Autobús de la Libertad, en estos tiempos debiera ser un navío cargado de amor, donde las palabras sean dichas con actos, se transmita el sentimiento sin afán de esperar, tan solo de compartir lo que es uno y tener esa humildad franca para aprender de las otras personas, sobre todo, de esas que amamos y llevamos grabadas en el corazón que, al final, es donde siempre habitarán.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Miguel Guerrero

Es Licenciado y Maestro en Derecho por la UNAM en la vertiente de investigación filosófica. Candidato a Doctor en Derecho en la UNAM. Académico de Asignatura de Amparo en la Facultad de Derecho de la UNAM. Se ha desempeñado como servidor público en el Gobierno de la Ciudad de México en las delegaciones Coyoacán y Tlalpan. Asesor Parlamentario y Secretario Técnico en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y en la Cámara de Diputados, con trabajo profesional y académico enfocado al área de derechos humanos. Padre orgulloso de Moka y Hércules.

Te puede interesar

#Opinóloga

Feminicidios en México ¡ya basta!

Comparte en WhatsApp Valeria tenía 11 años antes de morir. Estudiaba el sexto año y ...

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>