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Zona Maco: promoción cultural versus mercado del arte

Por: Delia Bolaños



Zona Maco, la célebre plataforma mexicana de ferias de arte contemporáneo, diseño y anticuaria más importante de América Latina, llegó a su décimo quinto año de vida esta segunda semana de febrero. La celebración por su ahora exitosa trayectoria, trajo consigo grandes cambios, pues es a partir de esta emblemática edición que tres mujeres latinoamericanas estarán al frente de la organización: la dirección operativa estará en manos de Marisol Barbosa, la dirección artística correrá a cargo de la historiadora del arte Tania Ragasol (ex coordinadora editorial del Museo de Arte Carrillo Gil) y la curaduría de Zona Maco Sur estará a la cabeza de la curadora y editora brasileña Kiki Mazzucchelli (quien ha curado la sección de proyectos de muestras como ARCO Madrid e incluso escribe regularmente para las revistas Art Agenda (Reino Unido), Mousse (Italia) y Terremoto (México)).

Wolfgang Stiller, Matchstickmen (2017) Foto: Delia Bolaños
Wolfgang Stiller, Matchstickmen (2017) Foto: Delia Bolaños

Para este 2018, el ambicioso sueño de la regiomontana Zélika García (fundadora del proyecto) ha hecho de esta serie de controversiales exposiciones de arte actual, un verdadero andamiaje para la construcción de un mercado del arte propiamente mexicano. Aunque es cierto que nuestro país cuenta con grandes casas de subasta y un sinfín de galerías e instituciones independientes que han mostrado y movilizado tanto las piezas de artistas consolidados del siglo XX como el arte emergente de las nuevas generaciones, Zona Maco representa uno de los primeros esfuerzos por cambiar la acartonada dinámica del mercado del arte global. Incluso, se podría decir que ha llegado a ser la fuente de inspiración para otras ferias de arte contemporáneo de igual importancia en el país: Material Art Fair, Salón ACME y Arte Diez.

Si bien este tipo de eventos siguen siendo muy elitistas (no tanto por el espacio en el que se organizan sino por la fuerte inversión que representa para el público en general) y hasta cierto punto algo esnobistas (tan sólo hay que observar el gran despliegue de colecciones de moda internacional de algunos de los asistentes así como la sección VIP del evento), Zona Maco realmente se empieza a caracterizar después de más de una década de prueba y error, como un espacio ideal no sólo para los coleccionistas de arte sino también para los curadores, los críticos de arte, los jóvenes artistas y los historiadores del arte.

Por un lado, debido a que en sus cuatro áreas de exposición (Sección General[1], Nuevas Propuestas[2], Zona Maco Sur[3] y Arte Moderno[4]) se muestran tendencias y colecciones que van más allá del discurso tradicional de las grandes instituciones del arte y la cultura. Si bien la dinámica de exhibición aún está muy ligada al tamaño de la billetera o la cartera de contactos de la galería o el colectivo que busca un lugar en la feria (con lo cual podríamos poner en tela de juicio que tanto se fomenta el despliegue de nuevos artistas), el visitante (sin tener la necesidad de ser un experto en la materia) realmente tiene la oportunidad de acercarse a las diversas propuestas técnicas de una buena parte del arte plástico actual[5] (a través de las cuales el arte y los artistas buscan nuevas formas de expresión), así como divertirse de lo lindo con las recientes muestras de decoración y diseño.

Charles Hinman, Dessert Gem (1982) Foto: Delia Bolaños
Charles Hinman, Dessert Gem (1982) Foto: Delia Bolaños

Por el otro, gracias a que este sitio se ha convertido en cuna del gran shopping de arte y no arte en México, también podemos observar polémicos y desafortunados trabajos que invitan a la reflexión sobre la condición actual del universo artístico y la fuerte crisis que atraviesa el pequeño artista (incapaz de insertarse en este tipo de espacios debido a la carencia de una ética de promoción cultural). Si bien Zona Maco no es el gran fraude que algunos especialistas del arte se han empeñado en mostrar, la feria sí sigue siendo la alcahueta de polémicos personajes que sí podrían ser considerados como charlatanes.

Para muestra un botón. Este año, el jalisciense Gabriel Rico Jiménez presentó Atlas (2011), literalmente una serie de hojas de papel (tomadas de un atlas mundial de gran formato) dobladas en cuatro partes y dispuestas una tras de otra en forma de círculo. Por su parte, el argentino Juane Odriozola trajo a la mesa una instalación horizontal sin título compuesta por un grupo de pañuelos desechables (papel tisú) teñidos en tinta monocromática de impresora de diversos colores.

Aun así, los organizadores de esta plataforma han tenido el grandioso acierto de incluir una sección totalmente nueva (Proyectos de Compromiso Social), en donde este año pudieron presentarse dos comunidades de artistas tradicionales: Grandes Maestros del Arte Popular (Chiapas) y 1050 Grados (Oaxaca), poniendo al mismo nivel a la artesanía mexicana con respecto del resto de las artes (dándonos así la esperanza de que los artesanos mexicanos alcancen un status privilegiado entre los artistas de todo el mundo).

[1] Galerías líderes internacionales.

[2] Proyectos de nuevos artistas y/o galerías emergentes.

[3] Proyectos seleccionados a partir de un guión curatorial que cambia cada año.

[4] Galerías con piezas producidas principalmente durante la primera mitad del siglo XX.

[5] En últimas ediciones, los organizadores de la feria han dejado un poco atrás el protagonismo de lo que la crítica de arte Avelina Lesper llama (de manera bastante parcial y despectiva) las artes VIP: Videoarte, Instalación y Performance.

Mexican Times es un medio plural en el que convergen distintos tipos de ideologías, en ese sentido, las opiniones vertidas en la sección #Opinología son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista del medio.

Acerca de Delia Bolaños

Maestra en Historia del Arte y Patrimonio por la Universidad de Burdeos y licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Especialista en arte moderno y contemporáneo, asesora de difusión y comunicación cultural y amante del arte urbano. Escritora de tanto en tanto, melómana, lectora empedernida y hermeneuta. Orgullosamente mexicana y apasionada ciudadana del mundo. Cazadora gastronómica y fotógrafa profesional.

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